OVIEDO, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
La incidencia del coronavirus en residencias de ancianos ha ido disminuyendo en las sucesivas olas epidémicas, según el último análisis de la mortalidad con COVID-19 en Asturias elaborado por la Dirección General de Salud Pública, con fecha de 2 de febrero de 2021. Así, mientras en la primera ola el 32% de los casos diagnosticados se detectaban en residencias, en la segunda se redujo al 12 por ciento y, en la tercera, al 5%.
En cuanto a los fallecimientos, el 67% de los decesos de la primera ola se produjeron entre residentes, el 46% en la segunda ola y el 34% en la tercera. Del total de personas con casos diagnosticados en estos centros, fallecieron el 34% de los contagiados en la primera ola, el 23% en la segunda y el 8% en la tercera.
En toda la pandemia no ha habido fallecimientos en personas trabajadoras en residencias, y la proporción frecuencia de casos se ha reducido en la ola 3 respecto a la ola 1 en un 84%.
Por otro lado, la proporción de fallecidos en residencias respecto al total ha descendido en un 49%. A su vez, la letalidad dentro de las residencias una vez que han sido casos, se ha reducido en un 77%.
FALLECIDOS DESDE EL INICIO DE LA PANDEMIA
un total de 1.852 personas han fallecido en el Principado de Asturias desde el inicio de la pandemia del coronavirus en febrero de 2020. Esto implica una tasa de 178,7 casos por cien mil habitantes.
Del total de fallecimientos, ha habido 989 (53,4%) fallecimientos en mujeres y 863 en hombres (46,6%). En relación al total de casos, implica proporciones de fallecimientos del 5,0% para el conjunto de la población afectada por COVID-19. Al contrario que en tasas, la letalidad es inferior en mujeres, 4,8% que en hombres, 5,1%.
Según el informe, consultado por Europa Press, la edad promedio de fallecimiento es de 83,9 años, siendo el rango de fallecimientos amplio, entre los 28 y los 105 años de edad. En relación a la edad, se observa que las edades de fallecimiento son superiores en las mujeres que en los hombres.
Existe además mayor frecuencia absoluta de fallecimientos en mujeres y casi todos los casos suceden a partir de los 80 años bruscamente. En el caso de los hombres, los fallecimientos aumentan más gradualmente con la edad.
Proporcionalmente el 74% de los fallecimientos se centran en edades de 80 y más años. Sin embargo, en esos tramos etarios han fallecido el 84 % de las mujeres con COVID-19, mientras solo lo ha hecho el 64% de los hombres. Por otro lado, solo el 2,6% de las personas fallecidas lo ha hecho antes de los 60 años de edad y el 9,2% antes de los 70 años.
En cuanto a las patologías previas de los pacientes que han fallecido, más de la mitad (62%) de las personas fallecidas con COVID-19 a esa fecha lo han hecho con Hipertensión arterial (HTA). Le sigue en frecuencia con un tercio de las personas fallecidas tenían cardiopatía (42%), y demencia de distinto nivel de gravedad (42%). Eran diabéticas un 28% de las personas fallecidas, y un quinto de las personas fallecidas tenían EPOC, asma o bronquitis crónica.
Asimismo, tenían antecedentes de un ictus el 19% del total de fallecidos; una de cada seis personas fallecidas tenía una insuficiencia renal crónica (17%); y un porcentaje menor una enfermedad oncológica con tumor sólido o no sólido (14%). Por último, un 11% de las personas fallecidas padecía una enfermedad neurológica.