SANTANDER, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
Montaña será el primer barrio de la ciudad en el que se pondrá en marcha el proyecto de gestión inteligente del agua que el Ayuntamiento de Santander está desarrollando, en colaboración con la Universidad de Cantabria y la empresa concesionaria de este servicio en la ciudad, aqualia.
Así lo ha anunciado este lunes el alcalde, Íñigo de la Serna, durante su intervención en la Cumbre Mundial del Agua, que se celebra en Sevilla con la participación de expertos de todo el mundo, que van a abordar el desafío de la escasez del agua y sus riesgos para la industria y la economía global.
De la Serna ha expuesto los avances del proyecto "Smart Water, Smart Citizens", que tiene como finalidad integrar la gestión municipal del agua en la plataforma tecnológica que se está desarrollando en la ciudad, en el marco del Plan Director de Innovación.
El objetivo que se persigue es desarrollar una herramienta que permita, de forma coordinada, la gestión global del servicio del Ciclo Integral del Agua, fomentar la participación ciudadana en dicho servicio, gestionar de forma inteligente el uso del agua de escorrentía urbana, siguiendo criterios de sistemas urbanos de drenaje sostenible, así como la gestión de un programa de riego inteligente en espacios no públicos accesibles, vía Internet.
Una de las principales novedades es que los ciudadanos tendrán acceso a los datos relativos al consumo, la presión o la calidad del agua a través de una aplicación para teléfonos móviles inteligentes que se va a diseñar en el marco de este proyecto.
La implantación de este sistema de gestión inteligente del agua comenzará en el barrio de Nueva Montaña, donde se instalarán un total de 1.065 dispositivos de lectura de contadores domiciliarios a distancia, así como sensores de caudal de la red, de presión y de nivel de agua en el colector de saneamiento.
Asimismo, se van a colocar una válvula inteligente reguladora de presión y analizadores en continuo de parámetros de calidad del agua.
El alcalde explicó que se ha elegido el barrio de Nueva Montaña para el inicio de este despliegue porque es un sector heterogéneo en cuanto a usuarios (domésticos, comerciales, industriales, etc.), con una tipología de vivienda variada (diferentes alturas, viviendas unifamiliares y grandes bloques, contadores individuales y colectivos,...), de fácil localización y acceso, que es final de red y cuenta con numerosas zonas verdes con red de riego.
PLATAFORMA SMARTSANTANDER Y APLICACIONES MÓVILES
El desarrollo de este proyecto se plantea en cinco fases: definición del sector inteligente, despliegue de una red de sensores, modelización hidráulica de la red, análisis de la información obtenida de los sensores y desarrollo de aplicaciones para la gestión del servicio y utilidades para el ciudadano.
Ya se encuentra ejecutada la primera etapa, mientras que la segunda y la tercera están actualmente en desarrollo, según informa el Ayuntamiento en nota de prensa.
"Este proyecto nos permitirá conocer exactamente el funcionamiento del sistema de abastecimiento de agua y de saneamiento del barrio, tanto a nivel general como de cada usuario", remarcó el alcalde, quien consideró que la gran aportación de este sistema es que integra no sólo módulos de telelectura para cada cliente, con su software de desarrollo correspondiente, sino que lo pone en relación con la propia red general.
En la cuarta fase del proyecto se analizará la información obtenida de los sensores, se creará un repositorio de datos para incorporar esa información a la plataforma SmartSantander, y se establecerán diferentes indicadores de gestión, como consumos mínimos nocturnos, adecuación de la presión de funcionamiento a las necesidades reales de consumo, umbrales de avisos al usuario y al servicio, calidad del agua e informaciones gráficas de interés.
La última etapa consistirá en el desarrollo de aplicaciones, con una doble línea: las utilidades para el ciudadano y la gestión del servicio. De esta manera, se podrá consultar información como el consumo, la presión, la caracterización del perfil del usuario, la calidad del agua o el cálculo de la huella de carbono.
Asimismo también puede tener otras utilidades, como la posibilidad de establecer, según un patrón determinado, un universo de usuarios a los que dirigir una campaña de consumo responsable de agua con recomendaciones. Igualmente, se podrá calcular el rendimiento de la red, instantáneo e histórico, elaborar análisis estadísticos y de detección de fugas.