SANTANDER 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Cantabria declarará el Fuerte del Rastrillar como Bien de Interés Cultural, en la categoría de 'Monumento', según ha anunciado el Ayuntamiento de Laredo.
Según ha explicado, esta declaración era algo demandado "desde hace tiempo" por la sociedad pejina, lo que llevó a la Asociación de Patrimonio de Laredo a solicitarlo el pasado marzo ante la entonces Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, ahora denominada de Educación, Cultura y Deportes, con lo que se inició la tramitación administrativa.
A su vez, Pleno municipal aprobó por unanimidad en 2009 una proposición planteada para la declaración del Fuerte del Rastrillar Bien de Interés Cultural.
El Fuerte del Rastrillar se trata de un recinto parcialmente atrincherado que conserva aún restos de antiguas baterías de artillería, polvorín y edificaciones rehabilitadas de acuartelamiento, puesto de guardia y almacenes útiles de artillería, así como fortificaciones terreras que forman parte, junto con las ubicadas en el término municipal de Santoña, de las fortificaciones de esta bahía.
Ubicado en la Atalaya de Laredo, actual Parque Brigadier Diego del Barco, este fuerte cerraba la bahía frente a posibles ataques de barcos enemigos, junto con el Fuerte de San Carlos en Santoña, y el emplazamiento estratégico situado en El Puntal de la playa Salvé.
Estuvo en servicio hasta principios del siglo XX, y sus primeras edificaciones datan del siglo XVI. Alberga un conjunto de restos arquitectónicos de uso militar (baterías, pabellones, trincheras, polvorines), del cual se conservan murallas y distintos edificios.
En el sitio a que fue sometido en las postrimerías de la Guerra de la Independencia en 1814 por las tropas españolas, cayó, entre otros, el brigadier coruñés, Diego del Barco, cuyos restos reposan enterrados a los pies del Retablo de Nuestra Señora de Belén, en la iglesia de Sta. María de la Asunción.