CANTABRIA.-Unas 1.600 personas asisten a los actos del centenario del colegio Ángeles Custodios, que se prolongarán durante el año

Publicado 21/02/2014 20:55:47CET
Colegio Ángeles Custodios
GOBIERNO DE CANTABRIA

SANTANDER, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

Unas 1.600 personas se han dado cita este viernes en el colegio Ángeles Custodios para celebrar el centenario de la llegada de la congregación a Santander. El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Serna, han asistido a la inauguración de los actos conmemorativos, que proseguirán a lo largo del año, departiendo con profesores, alumnos y familiares.

Acompañados por la directora del centro, Gema González, y por la madre superiora, María Jesús Hernando, han recorrido las instalaciones del colegio donde se exponen en paneles gráficos la historia del centro y de la congregación, fundada por la religiosa Rafaela Ibarra. También han visitado algunas de sus aulas y laboratorios, ha informado el Gobierno en un comunicado.

El evento central de la conmemoración ha sido una misa presidida por el obispo de Santander, Vicente Jiménez, a la que ha seguido una recepción a los asistentes. Previamente ha habido un encuentro con los padres de los alumnos de Educación Infantil y Primaria.

El colegio Ángeles Custodios es un centro concertado que cuenta con 517 alumnos de Infantil, Primaria, ESO y ciclos formativos de grado medio de Gestión Administrativa, Farmacia y Parafarmacia, Peluquería y Cosmética capilar, Peluquería, Laboratorio de Imagen y Cuidados Auxiliares de Enfermería. Dispone de comedor y transporte escolar, así como apertura previa y una residencia para estudiantes internas con 76 plazas.

100 AÑOS DE HISTORIA

La llegada a Santander de la congregación de religiosas en 1914 tuvo lugar gracias a la intermediación de la familia Pombo. De la calle Numancia se trasladaron en 1956 a la calle Reina Victoria, logrando ese mismo año la consideración de colegio de Interés Social.

Fue Escuela Hogar desde 1967 con niñas de la Junta Provincial de Protección de Menores y de la Diputación Provincial de Santander. A partir de 1985 se asentó definitivamente en la calle León Felipe, en unas modernas instalaciones compartidas por el colegio y la comunidad religiosa.