SANTANDER 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las mujeres representan más de un tercio de los nuevos autónomos que se registraron en Cantabria en el primer semestre del año, según datos de la Unión de Trabajadores Autónomos de Cantabria (UTAC).
En el primer semestre de este año las mujeres autónomas han registrado un crecimiento neto de 288, mientras que los hombres crecieron en 482 en el mismo periodo. Esto quiere decir que un 36,64% del total de las 770 altas netas registradas en el primer semestre de 2014 en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos en Cantabria corresponde a mujeres.
En un comunicado, la agrupación ha destacado que la mujer ha irrumpido con una gran fuerza en el tejido empresarial cántabro en los últimos diez años, ejerciendo una importante labor social y económica en esta región y manteniendo buena parte de la actividad económica en los ámbitos tanto urbanos como rurales.
Un total de 15.753 mujeres realizan una actividad económica por cuenta propia en Cantabria, lo que supone 288 más que a comienzos de 2014. Las mujeres representan un 37,5% del total de los trabajadores autónomos dados de alta en este territorio.
UTAC, organización integrada a nivel nacional en UPTA, considera que estos datos corroboran "la resistencia demostrada" y la "capacidad de emprendimiento" de las autónomas, en contradicción con "casi todos" los datos socioeconómicos españoles. Resistencia que, según el colectivo, las Administraciones Públicas deben poner en valor con un "verdadero" plan integral de apoyo a la mujer autónoma y emprendedora.
El coordinador general de UTAC-UPTA, Eduardo Abad, ha pedido que los avances logrados desde la aprobación de la Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo en materia de igualdad de oportunidades y conciliación de la vida profesional y personal en el trabajo autónomo, se mantengan en estos años de estancamiento económico y que "no se dé ni un solo paso atrás en los derechos sociales de las mujeres que ejercen una actividad económica".
En este sentido, UTAC propone la aplicación práctica y reconocimiento del trabajo y la cotización a tiempo parcial para las mujeres autónomas; el derecho de jubilación anticipada a los 61 años para las autónomas que cumplan esa edad siendo beneficiarias de la prestación por cese de actividad; y planes de continuidad en los negocios, a través de la sustitución, para las mujeres mayores de 55 años.