Publicado 11/08/2015 13:28CET

Experto afirma que el "germen" de arquetipos sexistas adultos en adolescentes ha hecho "saltar todas las alarmas

José Manuel Andreu, experto en violencia de género en adolescentes
EUROPA PRESS

"La mejor forma de prevención es que al menor indicio o situación de acoso, chantaje o violencia, es la denuncia", defiende

SANTANDER, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

El profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y experto en violencia de género en adolescentes José Manuel Andreu ha afirmado este martes en Santander que el "germen" de arquetipos de "sexismo e infravaloración" contra la mujer presentes en los adultos ha hecho "saltar todas las alarmas" porque "se están reproduciendo" en la adolescencia.

Así, ha advertido de que los datos de distintos organismos, como el Ministerio de Sanidad, el Observatorio contra la violencia doméstico y de género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la Fundación ANAR sobre esta reproducción de comportamientos "machistas" están "generando una importante alarma social" a pesar de los esfuerzos de sensibilización y prevención.

En su intervención en el encuentro 'Violencia de género, logros y retos', que se celebra esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), también ha defendido que "la mejor forma de prevención es la denuncia al menor indicio o situación de acoso, chantaje o violencia" y ha incidido en la "alarma" generada por la "reproducción de comportamientos agresivos" surgidos en la adolescencia y que "tienen continuación en la edad adulta".

A este respecto, ha advertido de que esta continuación es "un factor de riesgo" porque "si no se interviene de forma precoz", estos comportamientos "arraigan". "Si a los 12 años consideras que publicar imágenes de tu pareja, acceder a su información personal o acosarla está justificado, eso se cronifica", ha subrayado Andreu.

Del mismo modo, ha hecho referencia a tres consideraciones "claves" sobre los datos acerca de la violencia de género y la justificación de actos violentos por parte de los jóvenes, que son "un alto grado de justificación de sexismo y de agresión, una dificultad considerable a la hora de detectar indicios y situaciones de abusos en las relaciones de noviazgo y la presencia de falsas creencias sobre las relaciones íntimas de pareja y en torno al amor romántico".

"MÁS MEDIOS PARA DENUNCIAR"

Por todo ello, ha hecho hincapié en la necesidad de prevenir, sensibilizar y concienciar a la población porque, en su opinión, con la prevención se puede impedir "formas más graves de agresión", que pueden llegar "al feminicidio". En este sentido, ha defendido que en la actualidad "hay más medios para denunciar", así como más políticas de sensibilización a favor de la igualdad entre hombres y mujeres.

Preguntado sobre si el aumento de violencia entre los adolescentes puede ocasionar en el futuro un incremento de violencia de género en la edad adulta, ha reconocido que "hay riesgo" en base a los datos que se manejan, por lo que ha proclamado que "lo que pueda pasar en el futuro dependerá de los esfuerzos que hagamos todos, no sólo los profesionales".

"Esperamos que se vaya reduciendo toda esta lacra social que tenemos de violencia sobre la mujer por ser mujer", ha deseado Andreu, al tiempo que ha señalado que la detección de cambios de comportamiento en las adolescentes por parte de sus padres "depende" de cada progenitor y de su tipo de comunicación paternofilial.

AUMENTO DE CONTROL EN REDES SOCIALES Y WHATSAPP

"Si los progenitores no pasan olímpicamente, es un factor de protección para las jóvenes", ha asegurado el experto, quien ha detallado los distintos tipos de violencia de género que se dan entre los jóvenes, que se corresponden con "comportamientos duraderos idiosincrásicos como humillaciones, amenazas, acoso, insistencia para controlar o reanudar la relación íntima" en ámbitos como el psicológico o el físico.

Esta violencia de género, tal y como ha lamentado Andreu, está "legitimada" por los propios jóvenes porque tiene como característica "concreta", por ejemplo, la existencia de "un sistema de creencias" que les "legitima para ejercer dominio, autoridad o control" sobre sus parejas, conducta en la que está incluido el aislamiento de la joven de su entorno familiar y de amigos.

En este sentido, la fiscal adscrita a la Sala contra la Violencia sobre la Mujer Teresa Peramato ha señalado que se ha encontrado durante su experiencia judicial denuncias "sobre todo de las madres" y también "menores recalcitrantes que lo han negado todo", al tiempo que ha incidido en la importancia de las redes sociales y las comunicaciones a través de Whatsapp.

"HAY QUE CAMBIAR MUCHOS PATRONES Y CREENCIAS"

Asimismo, ha incidido en que las menores víctimas de violencia de género "lo han podido contar a amigas", por lo que ha llamado la atención sobre la posibilidad de llevar al proceso judicial a personas que hayan podido conocer este tipo de violencia porque "es altamente probable" que si la menor está acompañada de su madre sí pueda reconocer ante el juez que ha sufrido violencia de género.

En cuanto al uso de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes, ha advertido de que en los últimos años se están produciendo nuevos tipos de violencia porque debido a que los adolescentes viven con sus padres, su comunicación "habitual" es a través de estas redes, así como un aumento del control a la pareja.

Finalmente, además de destacar que algunas jóvenes sufren una serie de "factores de vulnerabilidad" y consecuencias psicológicas consecuencia de la violencia de género, ha abogado por acciones de sensibilización llevadas a cabo por profesionales especializadas para erradicar la violencia y fomentar la igualdad y "contar con las familias porque hay que cambiar muchos patrones y creencias".