TORRELAVEGA 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, y el concejal de Deportes, Enrique Gómez Zamanillo, han visitado este martes el rocódromo del pabellón de la Habana Vieja, del que han destacado que, tras el proyecto de mejora y ampliación llevado a cabo por el Ayuntamiento, se ha convertido en "la mejor instalación cubierta de carácter municipal del Norte de España".
Con las dos nuevas paredes que se han sumado a la superficie existente, esta instalación prácticamente triplica la superficie inicial y además incorpora otros elementos que posibilitan que los usuarios puedan, además de practicar la escalada tradicional, hacer rapel o descensos de paredes, gracias a la pasarela que se ha creado en la parte superior de la pared y escalada en chimenea gracias al tubo que se ha creado entre la placa existente y la nueva.
"Me siento orgulloso de tener esta instalación en Torrelavega, de que los aficionados a la escalada tengan a su disposición este rocódromo de calidad y de que dispongamos en Torrelavega de una instalación municipal referente en la zona norte del país", ha dicho el alcalde.
La gran dimensión de la pared permitirá simultanear el uso público de la instalación con el entrenamiento y las clases de la escuela municipal. Unas cien personas son las que usan esta instalación según los cálculos del concejal de Deportes, quien ha recordado que si algún menor de edad quiere utilizar el rocódromo deberá estar acompañado por un adulto, a pesar de que hay monitores controlando que todo marche bien.
Se trata de una de las inversiones que estaban previstas para este año en materia deportiva, y "una de las más cuantiosas". Se sacó a licitación por 71.000 euros y se adjudicó en 48.000 euros, "lo cual también supone un ahorro para las arcas municipales".
Con la ampliación, el rocódromo pasa de tener 63 metros cuadrados a casi 200, ya que se han colocado 133 metros cuadrados de placas, repartidas en dos paredes nuevas y nuevos elementos como un tubo entre la placa antigua y la nueva para hacer escalada en chimenea.
En la parte izquierda se ha colocado una placa vertical de 6,80 metros de longitud por ocho metros de altura con unos 40 grados de desplome. Entre el lateral de esta ampliación y el muro existente se ha creado una fisura para la práctica de la escalada en chimenea.
Además, se ha modificado la zona de búlder existente desplazándola, y montándola a siete metros de la nueva placa vertical. La plataforma superior arranca ahora desde la izquierda del búlder, llegando hasta la zona de techo del rocódromo existente.