SANTANDER, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -
La investigación en prehistoria y, en paralelo, el desarrollo de instrumentos técnicos y equipos que garanticen un adecuado conocimiento y difusión social de ese patrimonio es uno de los campos de actuación científico tecnológicos que se marcan en el Plan Regional de I+D+i con el fin de impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación en la región.
Según se destaca en el plan, Cantabria cuenta con un conjunto de yacimientos, especialmente de los periodos prehistóricos más antiguos, que son "un referente para la investigación a escala internacional y que requieren un estudio y documentación rigurosos que posibiliten un adecuado conocimiento de las formaciones sociales del pasado".
Pero esos yacimientos "deben servir también de base para el desarrollo de metodologías y técnicas de investigación multidisciplinar que sean generalizables fuera del ámbito estricto de la comunidad autónoma", añade.
El Gobierno regional incide en el plan en el importante y "creciente" papel de los yacimientos arqueológicos en las sociedades actuales como "elemento dinamizador del desarrollo económico y educativo" y, por ello, cree necesario "profundizar en la investigación aplicada al desarrollo de sistemas de documentación sistemática y de técnicas de conservación y protección".
En este contexto, el Plan Regional de I+D+i define cinco líneas de investigación en el ámbito de la prehistoria en la región: arte prehistórico, paleolítico de la región de Cantabria, origen y desarrollo de las sociedades complejas, tecnología prehistórica, y técnicas de documentación y conservación del patrimonio prehistórico.
Con todo ello se pretende "aprovechar los recursos patrimoniales de la región y los equipos de trabajo de fuerte arraigo existentes" -un potencial que se articula fundamentalmente en torno al Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas- para "consolidar las actuaciones de investigación y ampliar la base investigadora y las actuaciones de carácter pluridisciplinar".
Al mismo tiempo, se apuesta por "desarrollar instrumentos técnicos y equipos que garanticen el adecuado conocimiento y difusión social de ese patrimonio, bien sea como recurso educativo, a todos los niveles académicos, o como recurso turístico y de desarrollo económico, pero siempre a partir de procedimientos científicos rigurosos de conocimiento, conservación y control, que garanticen la preservación a largo plazo" de este patrimonio "especialmente frágil".