Actualizado 13/03/2007 16:39 CET

Innova.- Nace la Red Española de Supercomputación, uno de cuyos puntos clave está en la Universidad de Cantabria

Tiene capacidad para hacer 150 billones de cálculos por segundo

BARCELONA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, y el conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, presentaron hoy la Red Española de Supercomputación (RES), que tiene capacidad para hacer 150 billones de cálculos por segundo.

Como principal nódulo de este sistema destaca el supercomputador Mare Nostrum albergado por el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), el más potente de Europa y el quinto a nivel mundial, que se encargará de coordinar la Red y de aportar dos tercios de la potencia total del sistema.

Los otros puntos clave están en la Universidad Politécnica de Madrid, en el Instituto de Astrofísica de Canarias y en las universidades de Cantabria, Málaga, Valencia y Zaragoza. Todos los centros están entre los 500 supercomputadores más potentes del mundo, pero mientras Barcelona y Madrid ocupan las posiciones quinta y 34, respectivamente, el resto sobrepasa el puesto 400.

Cabrera definió el superordenador Mare Nostrum como "una instalación puntera a escala internacional" con un importante papel en la "atracción de investigadores de gran talento de muchos países", lo que contribuye a dar "visibilidad" a la comunidad investigadora.

La ministra de Educación y Ciencia subrayó que con la nueva Red Española "se pretende dar respuesta a la creciente demanda de supercomputación de la comunidad científica", ya que "la capacidad de cálculo es un activo fundamental para el avance científico y tecnológico".

Cabrera reiteró que "el impulso a la investigación, a la innovación y al desarrollo tecnológico es uno de los principales objetivos del Gobierno" que se ha demostrado a través del incremento del 34% en el presupuesto de 2007 para investigación civil, cifra que, según la ministra, "se ha duplicado en tres años".

"DESPEGUE" DE CATALUNYA EN INVESTIGACIÓN.

Por su parte, el conseller Huguet indicó que el "despegue" de Catalunya en investigación se ha producido gracias al impulso del Mare Nostrum, que definió como "un imán que atrae a los departamentos de investigación de empresas e instituciones".

Huguet valoró positivamente la creación de la Red Española de Supercomputación ya que consideró que es necesario "aprovechar los puntos de excelencia" que tiene España "para competir a nivel internacional", recuperando, así "el retraso histórico en investigación" que arrastra el país.

Como representante de la Generalitat, que financia de forma "solidaria" el 37% del Mare Nostrum, Huguet reiteró el apoyo de Ejecutivo catalán y pidió al Gobierno central "compromiso" para que el Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona siga siendo "la punta de lanza".

El Ministerio de Educación y Ciencia aporta el 51% del presupuesto anual del BSC-CNS, que es de 6 millones de euros anuales. La UPC es el tercer socio, con una participación del 12%. Está previsto que el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se convierta en nuevo patrono del Mare Nostrum.

INTRUMENTO DE BIENESTAR SOCIAL.

El director del BSC-CNS, Mateo Valero, destacó el importante papel de los supercomputadores para favorecer el bienestar social, ya que hacen funcionar los programas de simulación que sirven para predecir el cambio climático, para crear nuevos fármacos o para conocer mejor el universo.

Valero señaló que el Mare Nostrum, en colaboración con empresas como IBM o Microsoft, "está dando ideas para el hardware y software de computadores personales y para crear un supercomputador 100 veces más potente en cuatro años".

Con Repsol, por ejemplo, el superordenador situado en Barcelona colabora para mejorar la capacidad de la multinacional para encontrar nuevas reservas de hidrocarburos y realizar más eficientemente la explotación de las ya existentes.

En noviembre de 2006, el Mare Nostrum incrementó su capacidad de cálculo situándola en 94,21 Teraflops (equivalentes a billones de operaciones por segundo), más del doble de su capacidad anterior. Gracias a la actualización del sistema se pudo utilizar la potencia anterior para crear y ampliar centros en el resto de España.