Los acusados del asesinato de Mataporquera admiten que fue un homicidio

Sede de la Audiencia Provincial
EP

El Fiscal reprocha a la procesada su uso "deleznable" de las acusaciones de malos tratos hacia el fallecido

SANTANDER, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

Erica A.M., Jorge B.C. y Ángel Manuel R.M., los tres acusados del asesinato en Mataporquera hace dos años de ValentíN F.F., ex compañero sentimental de Erica, han admitido en la última sesión del juicio en la Audiencia de Cantabria que lo sucedido pudo ser un delito de homicidio, en lugar del de asesinato por el que se les ha procesado.

Esto supone un cambio respecto a su postura inicial de defensa, en la que pedían la libre absolución. Sus defensas piden que las penas sean de 10 años para Erica A.M. por un homicidio, de cinco para Jorge B.C. por un delito de lesiones con resultado de homicidio y de dos años para Ángel Manuel R.M., por su condición de colaborador al ser el que condujo el coche desde León hasta Mataporquera el día de los hechos.

También el Ministerio Fiscal ha cambiado sus peticiones iniciales, pero en este caso al alza. Así, de los 53 años de prisión que reclamaba para los tres (19 para ella y 17 para cada uno de ellos) se pasa a pedir una condena de 20 años de prisión para cada uno de los tres, la misma pena que ha sostenido desde el primer momento la acusación particular.

La vista se ha venido celebrando durante toda la semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria con el Tribunal del Jurado, que deberá decidir el martes sobre la inocencia o culpabilidad de los acusados.

La última sesión ha finalizado con la intervención de los tres acusados. Erica A.M. ha reiterado que su "única intención" ese día era ver al hijo que tuvo con la víctima, que tenía la custodia. Es lo "único" por lo que "vive", ha expresado.

Por su parte, los otros dos acusados han lamentado el fallecimiento de Valentín. Jorge, el amigo de Erica que la acompañó desde León hasta Mataporquera ha asegurado no pensó que por "defender" a la acusada de la agresión que, en su versión, la víctima estaba haciéndola, este fuera a morir.

Y Ángel Manuel R.M. ha sostenido que desconocía las intenciones de Erica cuando ella le pidió que le llevara en coche a Cantabria. Es algo con lo que él defiende que "no tiene nada que ver". "Me han metido en una movida muy rara", ha manifestado, y ha admitido que "tenía que haber dicho la verdad desde el principio", pues en un primer momento había negado su presencia en Mataporquera.

USO DE LOS MALOS TRATOS

El Ministerio Fiscal ha reprochado a la acusada su "deleznable" uso de las denuncias de los malos tratos hacia el fallecido que ha venido alegando Erica, remarcando que nunca se denunciaron y ni siquiera fue al médico cuando sufrió las lesiones, además de no tener secuelas psicológicas, como han confirmado los informes forenses.

A esto, la defensa de Erica ha incidido en que la mayor parte de las muertes por violencia de género en España se han producido en mujeres que no habían denunciado previamente esta situación.

El Fiscal ha revelado que fue precisamente él, como responsable del área de malos tratos en la zona de Torrelavega, quien se hizo cargo del expediente de esta pareja cuando ella quiso tener la custodia y denunció haber sufrido malos tratos. En ese momento, el Ministerio Público consideró que "en absoluto" se había producido maltrato.

El Fiscal ha descartado que el móvil que hizo que Erica decidiese la muerte de Valentín fuera el lograr la custodia del niño y administrar los bienes del fallecido, como consideraba al inicio. En cualquier caso, la acusación particular precisa que los motivos son "indiferentes", aunque resalta que las "amenazas" que sufrió Valentín comenzaron cuando a Erica se le denegó la custodia. Unas amenazas que, ha enfatizado la defensa, no fueron denunciadas y se centraban en la custodia y no en Valentín.

"COMO UN CHISTE DE GILA"

El Ministerio Público parte considera que sí se trata de un asesinato, ya que la víctima se encontró en una situación en la que le era "imposible" defenderse. En cambio, la defensa considera que la víctima no huyó de Erica porque "no tuvo miedo" ni mostró "sorpresa". "A lo mejor era ella la que tenía que tener miedo", ha sugerido, en línea con las versiones de ella y el otro acusado que contaron en el juicio que el fallecido intentó atacarla.

La acusación rechaza las tesis de los otros dos acusados y ha indicado que estos han ido "acomodando" su versión a las pruebas que se iban presentando a lo largo de las investigaciones, desde la negativa inicial de su presencia en Mataporquera ese día.

Para el Ministerio Fiscal, "no caben medias tintas" sobre su implicación en los hechos, ya que el coche fue un elemento necesario para que se produjera la muerte de Valentín, tanto para el viaje como para la huida, como argumenta la acusación.

La defensa niega que Erica trazara un plan para el asesinato de Valentín, porque el coche "estaba a la vista", sin que quisiera ocultarlo, además de que ella no se ocultó el rostro y no se ha podido confirmar que el cuchillo hallado en casa de uno de los acusados fuera exactamente el mismo que provocó las heridas mortales. Lo que las pruebas forenses han determinado durante el juicio es que estas lesiones eran compatibles con un arma de esas características.

De ser un plan sería, ha dicho, como "un chiste de Gila", pues resultó "sumamente y rematadamente malo".

Las defensas de los otros dos acusados han coincidido en señalar que desconocían los planes de Erica. En concreto, la de Jorge, que era quien estaba con ella cuando se produjo el suceso mientras Ángel Manuel estaba en el coche, ha dicho que Jorge reaccionó ante el supuesto ataque de Valentín por que Erica "tiende a exagerar la realidad" y trató de defenderla, ante los conocimientos previos que tenía sobre la relación de ambos.