Amenazan al jefe de Cultura de Santander por su artículo sobre el Islam

Pleno del Ayuntamiento de Santander, agosto de 2017
EUROPA PRESS
Actualizado 31/08/2017 15:25:31 CET

   Equipo de Gobierno (PP) lamenta que se ponga "en el punto de mira" a un funcionario por unas afirmaciones en "defensa de su creencia"

   SANTANDER, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El jefe del Servicio de Cultura del Ayuntamiento de Santander, Enrique Álvarez, y su familia están recibiendo "amenazas" a raíz de la polémica generada por su artículo de opinión sobre el Islam en el que hacía unas "manifestaciones personales en defensa de sus creencias", según ha manifestado la concejala del área, Miriam Díaz.

   La edil así lo ha asegurado este jueves durante el Pleno del Consistorio, en el que se han debatido dos mociones sobre esas "declaraciones islamofóbicas", una del concejal no adscrito Antonio Mantecón en la que se pedía la reprobación de Álvarez y otra de Ganemos Santander Sí Puede en la que se solicitaba su cese del cargo que ocupa desde hace 30 años.

   Ambas iniciativas han sido rechazadas con los votos en contra de PP y el edil no adscrito David González, exconcejal de Ciudadanos, y las abstenciones de PSOE, PRC, IU y la exedil de Cs y ahora no adscrita Cora Vielva, mientras que Mantecón y la portavoz de Ganemos, Tatiana Yáñez, han votado a favor de sus iniciativas y se han abstenido en la del otro.

   Desde el equipo de Gobierno (PP), Díaz ha criticado que se trate de promover una "purga" pidiendo "la cabeza" de un funcionario por expresar, acogiéndose a su derecho fundamental, su opinión sobre la religión. Aunque ha reconocido no compartir dicha opinión, la concejala ha enfatizado que Álvarez habla de "algo personal", una creencia que, ha dicho, no le ha impedido ejercer su cargo de forma profesional y "sin discriminar a nadie".

   En ese artículo de opinión, Álvarez afirmaba en su artículo de opinión, publicado tras los atentados de Barcelona y Cambrils, que el Islam es "una religión mala y perversa" y urgía a "restaurar la religión de Cristo y limitar al máximo la de Mahoma".

   Estas afirmaciones generaron la pasada semana mucha polémica entre diferentes colectivos, entre ellos algunos partidos políticos, y que incluso han celebrado este jueves una concentración para apoyar las peticiones de Mantecón y Ganemos para su destitución.

   "Le están amenazando y ustedes incluso han convocado una manifestación", ha espetado Díaz a los dos concejales que han llevado sendas iniciativas al Pleno y a quienes ha criticado que traten de limitar la libertad de expresión a "un pensamiento único: el suyo".

   Y al resto de la oposición, principalmente a PSOE y PRC, que han criticado las palabras de Álvarez a quien han tachado de "irresponsable" por publicar esa opinión días después de los atentados de Barcelona y Cambrils, Díaz les ha recriminado que opinen de este asunto en el Pleno y no le hayan dicho nada a él personalmente como sí ha hecho ella.

   "Sabéis que Enrique es una buena persona, una persona de paz que no haría daño a nadie", ha manifestado la edil, que ha insistido en que, a raíz de toda la polémica generada, este funcionario y escritor está recibiendo "amenazas".

"COBARDE PONERLE EN EL PUNTO DE MIRA"

   Y ante ello, la alcaldesa, Gema Igual, ha pedido a los grupos de la oposición que se metan con ella y el equipo de Gobierno y "no con los funcionarios del Ayuntamiento", como Álvarez o el de otros, como es el caso de algunos de Urbanismo, a los que han "llevado al juzgado".

   "Es cobarde venir aquí y poner así a Enrique Álvarez, sin hablar con él y poniéndole en el punto de mira", ha denunciado la regidora municipal, a quien algunos grupos también han criticado durante el debate por mostrar "su respeto" a las afirmaciones del jefe del Servicio de Cultura y no reprobarlas cuando conoció el artículo y fue preguntada sobre el mismo por los periodistas.

   "Igual no tiene la misma opinión que el jefe de Cultura pero la respeta", ha dicho, y ha insistido en que "se deje de meter en el terreno político a los funcionarios", que no son cargos electos y que desarrollan en el Consistorio un trabajo pero fuera de él tienen su vida, sus opiniones y creencias.

   El concejal de IU, Miguel Saro, ha rechazado las iniciativas en contra de Álvarez porque, ha explicado, entiende que se ha expresado a nivel personal y no como funcionario público. "Es un fundamentalista religioso que ha defendido su fe de forma pública y se ha expresado con criterios de moralidad propia", pero lo ha hecho en el contexto de "su libertad de expresión y no se le puede perseguir como empleado público por ello", ha dicho.

   En la misma línea se han pronunciado PSOE y PRC. El portavoz socialista, Pedro Casares, ha considerado "irresponsables" las afirmaciones de Álvarez y una "barbaridad" publicarlas días después de los atentados, y la edil del PRC, Amparo Coterillo, ha señalado que se enmarcan en su libertad de expresión "aunque no nos guste" y ha opinado que la polémica se ha generado por la "respuesta débil e insuficiente" de la alcaldesa ante ellas.

   Los dos exconcejales de Cs, ahora no adscritos, han mantenido posturas dispares ya que Cora Vielva, aunque no ha apoyado las mociones porque no se han aceptado sus transaccionales, ha defendido abrir un expediente informativo a Álvarez, mientras que David González ha considerado que la afirmaciones del jefe del Servicio de Cultura "son una opinión personal privada realizadas en un medio privado".

   En la defensa de sus mociones, Mantecón ha criticado que Álvarez haya lanzado en su artículo "un mensaje de odio", mientras que Yáñez ha lamentado que "el Ayuntamiento de Santander tenga a un integrista radical con tics fascistas como jefe de Cultura".

APROBADOS NUEVOS NOMBRES DE DOS PLAZAS Y TRES CALLES

   Por otro lado, en el Pleno se han aprobado nuevos nombres para dos plazas y tres calles, algunos en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. No ha sido el caso de la nueva denominación como plaza Emilio Botín a la zona que rodea el centro de arte como reconocimiento al mecenazgo del banquero santanderino fallecido en 2014 y que solo ha salido adelante con los votos del PP y el edil no adscrito David González.

   Y es que el resto de la oposición municipal ha criticado por tratarse de "una propuesta unilateral del PP", que quiere seguir "patrimonializando" la ciudad y han denunciado que, con su aprobación, Santander vaya a tener dos plazas con el mismo nombre ya que el espacio junto a la Escuela de Náutica también se llama plaza Emilio Botín aunque en honor al abuelo.

   Sin embargo, se han aprobado por unanimidad los cambios propuestos para las calles Alcázar de Toledo, División Azul y Columna Sagardía por Cuesta de las Ánimas, calle de La Secada y calle de Las Rederas y, sin estar incluida en las denominaciones que hay que proceder a cambiar por ley, la plaza de Matías Montero por plaza de Puertochico.

   Además de aprobarse con los votos de PP, PSOE, PRC y los ediles no adscritos Cora Vielva y David González que las fiestas locales de 2018 sean Santiago (25 de julio) y los Santos Mártires (30 de agosto), se ha rechazado una moción de Vielva instando a estudiar medidas de protección física en zonas de la ciudad para impedir ataques terroristas.

   La mayor parte de los concejales han defendido que no es competencia del Ayuntamiento decidir esas medidas sino de la Policía Nacional y el Ministerio del Interior. Se ha rechazado la iniciativa con los votos de PP, PSOE y PRC y las abstenciones de IU y Mantecón, y solo han votado a favor González, Vielva y Yáñez.

   También se han aprobado en la sesión plenaria las modificaciones en las ordenanzas de ayudas para la realización de obras en fachadas de edificios catalogados y para la primera instalación de ascensores en edificios residenciales preexistentes, cuyas principales novedades es el incremento de la ayudas y la simplificación de su tramitación.

   Estas modificaciones han salido adelante con los votos del PP y los dos exediles de Cs y las abstenciones de PSOE, PRC, IU, Ganemos y Mantecón.