(Ampliación) La delincuencia se reduce un 4,19% hasta agosto en Cantabria en la demarcación de la Guardia Civil

Actualizado 12/10/2007 17:07:26 CET

Los robos con violencia disminuyen un 41,6% y los robos con fuerza en viviendas un 34,12%

SANTANDER, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

En los ocho primeros del año la delincuencia se redujo en Cantabria un 4,2 por ciento con respecto al mismo periodo de 2006. Si se tiene sólo en cuenta la demarcación de la Guardia Civil, que se extiende por toda la región a excepción de Santander y Torrelavega --competencia del Cuerpo Nacional de Policía--, el descenso de la criminalidad fue del 4,19%, similar a lo sucedido en el caso del CNP.

Son datos difundidos hoy por el instituto armado y por la Delegación del Gobierno en Cantabria coincidiendo con la celebración de la virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, un cuerpo que de enero a agosto de este año tuvo conocimiento en su ámbito de actuación de 5.026 infracciones penales (entre delitos y faltas), 220 menos que en los mismos meses del pasado año.

Los datos, algunos de ellos repasados por el coronel jefe de la 13ª Zona de la Guardia Civil, Juan Bautista Llinares, durante el acto conmemorativo de la festividad del cuerpo, siguen confirmando a Cantabria, en palabras de Llinares, como "una de las autonomías más seguras de España".

La evolución de la delincuencia en los ocho primeros meses fue especialmente positiva en lo relativo a los delitos contra el patrimonio, ya que en la demarcación de la Guardia Civil los robos con violencia e intimidación cayeron un 41,67% hasta agosto y los robos con fuerza en el interior de viviendas disminuyeron un 34,12%. También se redujeron un 10,6% los robos de vehículos.

En el capítulo de delitos contra las personas destacan las denuncias por malos tratos en el ámbito familiar presentadas en demarcación de la Guardia Civil. Hasta el mes de agosto fueron un total de 163, una cifra similar a la registrada en el año 2006. De igual forma, los delitos de lesiones experimentaron un comportamiento favorable, ya que se redujeron en un 4,6%.

OPERACIONES ANTIDROGA.

Una de las áreas en las que más se ha empleado la Guardia Civil ha sido la lucha contra el tráfico de drogas, que se ha convertido en uno de sus principales objetivos, enmarcado en los dos planes de respuesta policial que el Ministerio del Interior puso en marcha hace casi dos años con el objetivo de perseguir el tráfico al menudeo y el consumo de estupefacientes entre los más jóvenes en el entorno de los centros escolares y en las zonas de ocio juvenil.

De esta forma, entre los meses de enero y agosto, los delitos identificados por los agentes se incrementaron en un 33,3 por ciento, fruto del aumento de la actividad preventiva que se realiza en este ámbito.

En este periodo se desarrollaron 28 operaciones, siete más que en 2006, en las que detuvo a un total de 61 personas y se intervino droga valorada en 774.474 euros. Así, los agentes se incautaron de 18,2 kilos de cocaína, 165 kilos de marihuana, 2 kilos de speed, 1,1 kilos de hachís, 114,7 gramos de heroína y 100 pastillas de psicotrópicos.

Además, en las actuaciones en las inmediaciones de centros escolares y zonas de ocio se levantaron 888 actas por tenencia y consumo de drogas, así como 257 por posesión de armas u objetos peligrosos (estas últimas en zonas de ocio).

EFICACIA POLICIAL.

En relación con la eficacia de los miembros del instituto armado en el esclarecimiento de los delitos, se sitúa por encima de la media regional. En concreto, los agentes consiguieron esclarecer el 60% de los delitos cometidos en su demarcación.

Juan Bautista Llinares felicitó hoy a todos los agentes del cuerpo en Cantabria porque, según dijo, estos buenos resultados de la evolución de la delincuencia son fruto de su trabajo.

También elogió esa labor el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, que subrayó la "responsabilidad, rectitud, honradez y dignidad profesional" con la que los agentes desempeñan su actividad. Según dijo, su "trabajo eficaz y su compromiso personal y profesional" es el que está logrando reducir la criminalidad y convertir a Cantabria en "una de las regiones más seguras del país", con unos índices de delincuencia "casi la mitad de la media nacional".