SANTANDER, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
El número de turismos dados de baja en Cantabria aumentó un 47,8 por ciento en 2009, hasta situarse en 12.260 unidades, debido, en gran parte, a los efectos positivos del Plan 2000E que contempla ayudas directas para quienes compren un vehículo y entreguen el suyo para chatarra, según un informe de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), elaborado a partir de los datos de la Dirección General de Trafico (DGT).
Del total de bajas registradas en Cantabria durante el año pasado, 4.275 (el 35 por ciento) se produjeron gracias a este plan de ayudas. De esta forma, Cantabria se sitúa entre las comunidades donde menos vehículos se mandaron al desguace, sólo por delante de La Rioja (3.904) y las ciudades autónomas Ceuta y Melilla (2.200 unidades). Por el contrario, las regiones donde se dieron más vehículos de baja fueron, por este orden, Cataluña (144.172 unidades), la Comunidad de Madrid (138.471 unidades) y Andalucía (136.444 unidades)
Respecto al conjunto de España, las bajas se incrementaron un 28,2% el pasado año, con 923.173 unidades. Esta cifra supone que prácticamente se desguazó un coche usado por cada nuevo matriculado, lo que representa una tasa de renovación del parque del 97 por ciento. Se trata de un nivel muy alto en comparación con años anteriores, ya que la supresión del Plan Prever motivó que en los últimos ejercicios se diera de baja un coche por cada dos nuevos que se compraban (renovaciones de entre el 50% y el 70%).
La patronal de los vendedores atribuye este aumento de las bajas a los efectos positivos que el Plan 2000E está teniendo sobre el parque automovilístico, ya que durante el año 2009 el programa de incentivos envió al desguace 250.762 vehículos, es decir, algo más del 27% del total de vehículos dados de baja.
No obstante, el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores, Juan Antonio Sánchez Torres, señaló que "todavía queda mucho camino por recorrer", ya que "si bien está aumentando el número de vehículos que terminan en el desguace, el proceso de renovación del parque es todavía demasiado lento, como constata el hecho de que los vehículos de más de diez años que circulan por nuestras carreteras hayan aumentado de un 32% a un 34% en el último año".
Finalmente, Ganvam aseguró que la cifra podría ser mayor si se erradicaran algunas irregularidades "puntuales" y "minoritarias" que se suceden en el proceso de baja de los vehículos que, a pesar de contar con un certificado de destrucción, continúan en circulación en lugar de terminar en las instalaciones del Centro Autorizado de Tratamiento (CAT).
Al respecto, y con el fin de que la normativa no sea la que provoque estas distorsiones, Ganvam solicitó a las administraciones pertinentes que traten de adecuar el sistema de tramitación de las ayudas del Plan 2000E al proceso habitual que debería seguirse en la gestión de la baja del vehículo y su posterior tratamiento medioambiental en un CAT.