Archivo - La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río, visita el CIAI, Centro de Atención Integral a las Víctimas de Violencia de Género.- Archivo - GOBIERNO DE CANTABRIA / RAÚL LUCIO - Archivo
SANTANDER 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Cantabria asiste a unas 1.200 mujeres víctimas de violencia de género al año, tanto en el centro de crisis 24 horas de la calle Las Marzas de Santander, como en las dos casas de emergencia y los tres pisos tutelados de los que dispone en la región, y los Centros de Información y Atención Integral (CIAI) a las víctimas.
Además, en la última Navidad se llenaron las 22 plazas que hay para emergencia y para acogimiento de mujeres víctimas de violencia de género en la región, que han ido saliendo de la red de recursos de los que dispone el Ejecutivo autonómico para ayudarlas a medida que se les iba encontrando un trabajo y una forma de vida.
Así lo han informado la consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río, y la directora general de Inclusión Social, Familias e Igualdad, Tamara González, este martes a preguntas de los medios durante la rueda de prensa para presentar los actos conmemorativos del 8M.
Según han señalado, aunque "la violencia de género no es algo que se pueda medir en números exactos", las mujeres víctimas de violencia asistidas oscilan en unas 1.200; una cifra que "se mantiene a lo largo del año", si bien hay momentos donde el número es mayor, que suelen coincidir con el verano y las etapas de vacaciones, como Navidad, cuando la convivencia de las parejas es "más intensa".
Asimismo, han indicado que la atención a personas víctimas de violencia de género es "muy variable" porque existen varios recursos y el objetivo es que sean estancias "temporales".
En este punto, han explicado que en Cantabria existen Centros de Información y Atención Integral (CIAI) en Santander, Laredo y Torrelavega donde se informa a las víctimas de violencia de género de los recursos que existen, son orientadas y asesoradas, y en algunos casos derivadas estos recursos habitacionales.
Han señalado que "lo que más se utiliza" son las casas de emergencia y acogida, cuando la víctima necesita alejarse del maltratador y recibir ayuda hasta volver a reconducir su vida, en cuyo caso "la mayor parte de las veces" las mujeres salen de allí "en un corto tiempo".
Mientras que los pisos tutelados se usan "de forma transitoria" cuando las mujeres, junto a sus hijos, necesitan un espacio para integrarse socialmente, cuyo tiempo máximo suele estar "en torno al año", aunque si es necesario permanecen más tiempo.