Concentración en el Ayuntamiento. - EUROPA PRESS
SANTANDER 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Vivienda de Cantabria se ha unido este martes a las concentraciones que se han dado por todo el país en apoyo a Maricarmen y para tratar de combatir a los "fondos buitre".
En una concentración en la plaza del Ayuntamiento de Santander, más de un centenar de personas han mostrado su malestar por "la normalización de que la vivienda pueda ser un negocio".
La portavoz del sindicato, Andrea Liba, ha apuntado que, pese a que Maricarmen vaya a poder volver a su casa, "autonómicamente hay un montón de cosas por hacer, tanto la comunidad autónoma como los ayuntamientos de toda Cantabria".
En este sentido, ha subrayado que la concentración surgió, por un lado, para seguir manifestando su rechazo a las políticas "que le ponen la alfombra roja a los rentistas y que le fastidien la vida a las vecinas" y, por otro, para "recoger la rabia" que hay en la ciudadanía en este ámbito.
"Creemos que la organización sindical es la herramienta más efectiva para luchar contra la violencia rentista", ha apostillado Liba.
Por su parte, la presidenta del Ágora Luis Toca, María Toca, ha señalado que las medidas adoptadas por el Gobierno nacional "son insuficientes" y ha advertido de que todavía quedan cuestiones por abordar para garantizar de forma efectiva el acceso a una vivienda digna.
"El acceso a la vivienda no puede quedar reducido a medidas parciales ni depender únicamente de la capacidad económica de cada familia", ha defendido.
MANIFIESTO.
El Sindicato de Vivienda ha planteado la jornada bajo el lema 'La vivienda nos cuesta la vida'. En el manifiesto leído durante la concentración, los convocantes denuncian un modelo que, según ha lamentado, "está convirtiendo el acceso a la vivienda en un negocio y expulsando a población de sus barrios y municipios".
"Nos juntamos hoy para compartir, para encontrarnos, para poner en común nuestras luchas y, sobre todo, para seguir organizándonos y luchando juntas por una vivienda digna y por un territorio en el que podamos vivir, y no simplemente sobrevivir", ha recogido el documento.
El texto ha puesto el foco en distintos conflictos habitacionales, además de la situación de las 107 personas de Hermanos Calderón que continúan organizadas ante el conflicto de la promoción.
Entre las principales reivindicaciones figuran la renovación automática e indefinida de los contratos de alquiler, la prohibición de los desahucios sin alternativa habitacional, una reducción de los precios del alquiler, el fin de los contratos temporales y la creación de un parque público de vivienda "real y suficiente".