Coche patrulla de la Policía Nacional - POLICÍA NACIONAL
SANTANDER, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de Cantabria solicita una pena de cinco años y diez meses de prisión, que la Abogacía del Estado en la comunidad autónoma eleva a doce y medio, a un acusado de abalanzarse contra un agente de la Policía Nacional con una navaja en la mano.
El ministerio público considera los hechos un delito agravado de atentado mientras que el Estado, que ejerce la acusación particular, entiende que fue tentativa de homicidio, entre otros ilícitos.
Este jueves, 8 de octubre, se celebrará a las 10.30 horas la audiencia preliminar en la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria, y si las partes no llegan a un acuerdo se señalará entonces la vista oral.
El ministerio público explica en su escrito que la Policía Nacional recibió en febrero de este año un aviso de que una pareja discutía en una calle de Santander y el hombre portaba un arma blanca. Personados los agentes en el lugar, realizaron una batida para localizar al varón, que salió de detrás de unos matorrales de forma sorpresiva "enfrentándose a ellos, gritándoles y esgrimiendo una navaja".
Se inició entonces una persecución en la que los efectivos tuvieron que disparar al aire varias veces, mientras el procesado se encaraba y esgrimía la navaja. Una vez, llegó a abalanzarse sobre uno de ellos y le atacó con la navaja hacia la zona interna del muslo, si bien el agente logró esquivarlo. Finalmente, tras un disparo hacia zonas no vitales del acusado, que no llegó a impactar, este acató las órdenes y fue reducido.
DELITOS Y PENAS.
Los hechos constituyen, a juicio de la Fiscalía, un delito agravado de atentado y otro de tenencia de armas prohibidas, con la concurrencia de la circunstancia atenuante de toxicomanía, ya que el acusado es consumidor habitual de tóxicos desde su juventud, por lo que tiene afectada en grado leve su capacidad volitiva. Por esos delitos, el ministerio público solicita una condena de cinco años y diez meses de prisión.
Por su parte, la Abogacía del Estado en Cantabria, acusación particular en la causa, califica los hechos como atentado agravado, tentativa de homicidio, lesiones en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas. Su petición de pena se eleva a doce años y medio de cárcel.