Fibroblastes de cáncer de mama - UC
SANTANDER 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un estudio coliderado por el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) y el Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE) del País Vasco ha logrado identificar un mecanismo molecular natural que frena la progresión tumoral y podría ayudar a predecir los cánceres más agresivos.
Los resultados, publicados en la revista Nature Communications, revelan que la proteína ASPA actúa como un regulador natural capaz de impedir la activación de los fibroblastos asociados al cáncer, unas células del microambiente tumoral que desempeñan un papel decisivo en el crecimiento de los tumores, la invasión de tejidos y la aparición de metástasis, ha informado en un comunicado la UC, titular del IBBTEC junto al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Según ha destacado, este hallazgo "aporta nuevas evidencias sobre la importancia del microambiente tumoral, el complejo ecosistema celular que rodea a las células cancerosas y que influye directamente en la evolución de la enfermedad".
En esta línea han incidido en que "comprender cómo el cáncer modifica las células sanas de su entorno se ha convertido en una de las principales líneas de investigación oncológica, ya que estas interacciones pueden determinar la agresividad del tumor y su respuesta a los tratamientos".
Aunque habitualmente el cáncer se asocia a la proliferación descontrolada de células malignas, los tumores están formados por una gran diversidad de células que interactúan entre sí. Entre ellas se encuentran células inmunitarias, vasos sanguíneos y fibroblastos, responsables de mantener la estructura y función normal de los tejidos.
Sin embargo, durante el desarrollo de la enfermedad, muchas de estas células son reprogramadas por el propio tumor y pasan a favorecer su crecimiento.
Comprender cómo se produce esta transformación constituye una prioridad para la investigación en cáncer y ha impulsado algunos de los avances más importantes de las últimas décadas, incluida la inmunoterapia.
REGULADOR ESENCIAL
En este contexto, el equipo investigador ha identificado a ASPA como un "regulador esencial" del comportamiento de los fibroblastos asociados al cáncer.
Los resultados muestran que a medida que el tumor progresa se establece una comunicación compleja entre las células cancerosas y las células sanas del tejido que provoca una disminución progresiva de los niveles de ASPA.
Cuando esta proteína desaparece, los fibroblastos pierden uno de sus mecanismos naturales de control y adquieren características que favorecen el crecimiento tumoral y el desarrollo de formas más agresivas de la enfermedad.
Además, el estudio demuestra que ASPA ejerce esta función reguladora bloqueando la actividad de la vía de señalización TGFB, uno de los principales motores de activación de los fibroblastos asociados al cáncer.
Gracias a un enfoque multidisciplinar que combina análisis bioquímicos, modelos celulares, estudios in vivo y tecnologías avanzadas de secuenciación de célula única, el personal investigador pudo caracterizar con gran precisión el impacto de ASPA en distintos tipos de tumores.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la pérdida de ASPA se asocia a una evolución más agresiva de distintos tipos de cáncer.
Los resultados sugieren que esta proteína podría convertirse en el futuro en un biomarcador útil para identificar pacientes con mayor riesgo de progresión de la enfermedad y desarrollo de metástasis.
Aunque se trata de una investigación fundamental y todavía sin aplicación clínica inmediata, el trabajo abre nuevas líneas para explorar el potencial de ASPA como diana terapéutica y mejorar las estrategias de diagnóstico y tratamiento del cáncer.
El estudio ha sido posible gracias a una amplia colaboración internacional y a la generosidad de pacientes que donaron muestras biológicas esenciales para la investigación.
El trabajo ha contado con el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, la Agencia Estatal de Investigación, el European Research Council (ERC), la Fundación 'la Caixa' y la Fundación CRIS contra el Cáncer.