Ibáñez aboga por "mantener en alto" el rechazo a los terroristas y a los que "les apoyan con sus palabras y silencios"

Actualizado 12/10/2007 16:23:20 CET

Llinares anima a la Guardia Civil a seguir por el camino actual para contribuir a un "clima general de orden, tolerancia y paz"

SANTANDER, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

El delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, aprovechó hoy la celebración de la patrona de la Guardia Civil para elogiar la labor de este cuerpo en la lucha contra el terrorismo y para subrayar la necesidad de "mantener en alto el rechazo frontal a la acción de los terroristas y de quienes, con sus palabras, con sus actos y con sus silencios, les apoyan".

"Nuestro primer objetivo es y sigue siendo plantar cara a la banda terrorista ETA, proteger a todos los ciudadanos y garantizar el máximo respeto a los derechos y libertades que España ha conseguido con tanto esfuerzo compartido", recalcó el delegado en su intervención ante las autoridades, agentes y familiares congregados hoy en el acuartelamiento de Campogiro para celebrar la virgen del Pilar.

Ibáñez, que presidió el acto junto con el coronel jefe de la 13ª Zona de la Guardia Civil, Juan Bautista Llinares, aseguró que el terrorismo, tanto el de ETA como el islamista, del que toda la sociedad española ha sido "víctima", "se ha demostrado como la principal amenaza para la seguridad colectiva" en el país.

En el caso de ETA, subrayó que "sigue conservando su capacidad y su intención de matar", pero agregó que tanto la banda como su "entorno, deben ser conscientes de que el Estado de Derecho es hoy aún más fuerte" y dispone "de más efectivos, de más medios, de más colaboración ciudadana y de más cooperación internacional".

Destacó la contribución en este sentido de la Guardia Civil que, a su juicio, "siempre ha sido y seguirá siendo una punta de lanza en la acción policial contra el terrorismo". Pero también elogió la labor de este cuerpo en otras áreas, como la protección de las víctimas de violencia de género y la lucha contra el tráfico de drogas.

En este último aspecto, resaltó que, no sólo la Guardia Civil, sino también el resto de Fuerzas de Seguridad, "van a redoblar esfuerzos en la lucha contra el tráfico al menudeo y el consumo" entre los más jóvenes. "No vamos a cesar en esta tarea. La lucha contra el tráfico de drogas, la lucha contra quienes se afanan en acercar la droga a los menores de edad, va a ser implacable", sentenció Ibáñez.

En su intervención, el delegado del Gobierno apuntó el "rigor, eficacia, profesionalidad y compromiso" con el que trabaja la Guardia Civil, un cuerpo que, en sus palabras, "es sinónimo de servicio, cercanía, respeto y modernidad" y al que animó a "perseverar en el mantenimiento de sus valores", porque con ello se contribuirá "a consolidar una España y una Cantabria más segura y más justa para todos".

VALORES "INTACTOS".

También el coronel jefe de la 13ª Zona apeló a los valores de la Guardia Civil --"honor, disciplina, capacidad de sacrificio, espíritu benemérito y lealtad"--, que se mantienen "intactos" desde la fundación del cuerpo y que les han permitido granjearse "el aprecio y el reconocimiento de la sociedad española". Por ello, animó a los agentes a "seguir por este camino, para cumplir el mandato constitucional de contribuir al mantenimiento de un clima general de orden, tolerancia y paz".

"Yo sé mejor que nadie de vuestro trabajo y vuestro sacrificio para lograr nuestras metas", prosiguió Llinares, que felicitó por ello a los agentes y a sus familias, y en especial a los condecorados en esta jornada que, en su opinión, constituyen un ejemplo de "amor al servicio, espíritu de sacrificio y sentido del deber" y cuya recompensa debe servir de "satisfacción" para los distinguidos y de "estímulo" para todos.

El coronel jefe tuvo palabras también para los agentes que este año han pasado a la reserva y un "recuerdo emocionado" para los compañeros fallecidos este año, en especial los dos agentes muertos en acto de servicio: Iván López Sedano y Marcelino Marchena Corchado. La hija de este último, Elsa Marchena Gutiérrez, recogió en este acto conmemorativo de la patrona del instituto armado la beca 'Brigada Ángel de Vega Barrios', que la Asociación Cultural Santiago concede cada año a uno de los huérfanos de la Guardia Civil.

CONDECORADOS.

Antes que la pequeña, se acercaron a la tribuna de autoridades para recoger sus distinciones los agentes condecorados. Nueve guardias civiles (un capitán, un teniente, un sargento, un cabo primero y cinco agentes) recogieron la condecoración a la Orden del Mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco y otro agente recibió la Orden del Mérito de Militar con distintivo blanco.

Además, se entregó la Orden del Mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco al inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía Aníbal Cuartas y a la jefa del servicio de Vigilancia Aduanera, Carmen Terán Ruiz. También se reconoció en el acto la labor de nueve vigilantes de seguridad cántabros que han sobresalido en el cumplimiento de sus obligaciones profesionales y por su colaboración con la Guardia Civil.

Al acto, que concluyó con el homenaje a los caídos, el himno de la Guardia Civil, el himno nacional y un desfile, asistieron, entre otros, el consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), César Tolosa; la fiscal jefe del TSJC, Pilar Martín Nájera, y varios concejales de la Corporación santanderina.

También se sumaron a la celebración el delegado de Defensa en Cantabria, Miguel Ángel Merino; el jefe de la Policía Local de Santander, Luis Hernández Castillo, y el hasta ayer jueves jefe superior de Policía en Cantabria y ahora jefe superior de Valencia, Carlos Rubio. A este último Llinares le deseó suerte en su nueva etapa y le dedicó un agradecimiento especial, por la "coordinación" lograda en los últimos años, en la que ha influido la creación del mando único, pero también el trabajo de ambos cuerpos.