IU considera una "falta de lealtad" que el Gobierno pretenda pactar la reforma fiscal con "la derecha nacionalista"

CC.OO. e IU coinciden en que es una reforma innecesaria, que baja impuestos con "poco criterio" y favorece a la "élite económica"

Europa Press Cantabria
Actualizado: jueves, 23 marzo 2006 13:38

SANTANDER, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El coordinador ejecutivo de Economía y Empleo de Izquierda Unida Federal, Javier Alcázar, consideró hoy una "falta de lealtad" por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero hacia las organizaciones de la izquierda social y política que se pretenda pactar la nueva reforma fiscal "con la derecha nacionalista" y teniendo "en contra" a quienes le apoyaron en su investidura.

Según dijo, IU ha hecho una oposición "muy positiva y leal", que no ha querido "coincidir" con la "grosería" del Partido Popular y colaborando con el Gobierno y, por ello, consideró que las organizaciones de izquierdas no se "merecen" que en algo "fundamental" como es la redistribución de los recursos "se haga a costa de favorecer una vez más a la élite económica" y dejar "casi como están" las rentas medias y bajas.

Para el representante de IU, la reforma fiscal planteada por el Gobierno "representa un modelo cada vez más injusto" y supondrá un recorte en los ingresos del Estado, que el país no está en condiciones de permitirse teniendo en cuenta cuál es la realidad de su nivel económico y de su estado de bienestar.

En esta línea, el secretario general de CC.OO. de Cantabria, Javier Puente, quien compareció en rueda de prensa junto a Alcázar, señaló que se trata de una reforma que "no sólo no es necesaria", sino que "resulta contraproducente" y se traduce en una "bajada de impuestos con poco criterio". En su opinión, resulta necesario garantizar la "capacidad financiera" del Estado para impulsar el gasto en I+D+i, educación, sanidad o dependencia.

De su lado, la coordinadora general de Izquierda Unida de Cantabria, Abigail Aleu, definió la propuesta del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero como la "reforma de las tres I", por cuanto es "impertinente, inoportuna e impopular" y, "sobre todo", porque las "grandes beneficiadas" van a ser las empresas.

Estas y otras reflexiones que trasladaron hoy a los medios, las pusieron también de manifiesto ayer Puente y Alcázar, acompañados además de la secretaria general de UGT Cantabria, María Jesús Cedrún, en un acto público de sensibilización sobre la nueva reforma fiscal.

12.000 MILLONES MENOS EN TRES REFORMAS

Javier Alcázar denunció que las tres reformas fiscales vividas en España en sólo una década se han traducido en un recorte de 12.000 millones de euros en los ingresos. De ellos, unos 4.000 millones son los que se dejarían de ingresar con el actual cambio.

Además, subrayó que frente a la propuesta del Gobierno, la alternativa de Izquierda Unida pretende mejorar la "suficiencia recaudatoria", hacer "más progresiva" la reforma y garantizar "mayor equidad entre los rendimientos del trabajo y del capital".

Finalmente, incidió en la necesidad de reforzar con medios y personal la inspección, ya que, según lamentó, en Cantabria, por ejemplo, los tres inspectores existentes necesitarían trabajar ocho horas diarias durante 21 años para poder inspeccionar las 657 empresas que facturan entre 1,8 y 6 millones de euros, es decir, aquellas en las que se concentra "el mayor porcentaje potencial de fraude fiscal".

130.000 MILLONES EN DINERO NEGRO

En la misma línea, Javier Puente opinó que antes de bajar de nuevo los impuestos lo que habría que hacer es "luchar de verdad" contra el fraude porque, según indicó, en España existen del orden de 130.000 millones de euros en dinero negro. Sin embargo, lamentó que la inspección está "poco dotada" para atacar el fraude y las empresas están "mucho mejor dotadas para eludir" a la inspección.

En cuanto a la reforma en sí, insistió en que "no está justificada" y costará a las arcas del Estado 4.000 millones de euros. "Estamos tirando el dinero", apostilló Puente, quien además calificó de "escarnio" y "mofa" que el 80% de los ingresos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) proceda de las rentas del trabajo, un 7% de las del capital y un 11% de las actividades económicas y profesionales.

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