La Mesa del Parlamento deniega a Ordóñez el voto telemático

Ordóñez,  sentada entre los diputados del PRC, después del regreso de Blanco
EUROPA PRESS
Publicado 19/12/2018 15:10:02CET

Podemos estudia reunir a su consejo de coordinación para decidir si suspende de militancia a Blanco si no entrega su acta de diputado

SANTANDER, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Mesa del Parlamento ha denegado a la portavoz de Podemos, Verónica Ordóñez, el voto telemático que ha solicitado para no acudir al Pleno de presupuestos de este jueves, tras el regreso de su compañero de escaño José Ramón Blanco, al que ha acusado a nivel interno de acoso laboral y ha anunciado que llevará también a los tribunales.

La Mesa del Parlamento, que este lunes permitió a Ordóñez de forma "excepcional" cambiar de escaño para no tener que sentarse junto a Blanco, se ha reunido de urgencia a las dos de la tarde para estudiar la solicitud de voto telemático de Ordóñez, y la ha denegado por no cumplir lo previsto en el Reglamento del Parlamento, ya que la solicitud debe presentarse con 48 horas de antelación y la ha registrado hoy.

Además se ha dado una situación de falta de 'quórum', según han explicado a Europa Press fuentes parlamentarias, ya que para tomar este tipo de decisiones tienen que estar cuatro de los cinco miembros de la Mesa y sólo estaban tres, faltando los representantes de Podemos -Alberto Bolado- y del PP -María José Saénz de Buruaga.

Ahora falta por ver si la portavoz parlamentaria de Podemos, que ha explicado personalmente a los portavoces su situación, acude o no mañana al Pleno de presupuestos. Su voto no es determinante, dado que el bipartito PSOE-PRC tiene asegurada la aprobación de las cuentas de 2019 con el apoyo de Ciudadanos.

JOSÉ RAMÓN BLANCO

Mientras tanto, Podemos Cantabria estudia reunir a su consejo de coordinación -integrado por los mismos miembros que el Ciudadano o de dirección- para abordar la situación de José Ramón Blanco y analizar la posibilidad de suspenderle de militancia si no entrega su acta de diputado.

Pero, por el momento, no hay ninguna convocatoria oficial o formal, aunque sí se está barajando celebrar la reunión el sábado o domingo, según ha indicado a esta agencia el secretario de Acción Institucional, Pablo Susinos, que ha recordado que la decisión será en cualquier caso "colectiva", ya que deberá aprobarse en el seno de ese órgano.

El también responsable de Comunicación de los morados ha admitido que el hecho de que Blanco -que fue el primer secretario general del partido en Cantabria- no abandone su escaño, tal y como le ha pedido la dirección regional, puede tener consecuencias disciplinarias, como la suspensión de militancia.

En este sentido, Susinos ha recordado que Podemos no puede "forzar" al parlamentario a que entregue su acta, pues es personal, pero puede adoptar otras medidas como expulsarle del partido.

Por otro lado, el responsable autonómico de Acción Institucional se ha vuelto a quejar de la "falta de comunicación" con la dirección nacional de Podemos pese a los intentos realizados desde la Comunidad.

Ha asegurado al respecto que solo existe un contacto de "acuse de recibo", en el sentido de que Cantabria informa y envía documentación a Madrid, que lo recibe pero no da una respuesta "satisfactoria" pues no toma decisiones ni adopta medidas para solucionar el conflicto interno.

Por otro lado, respecto a la ayuda solicitada por la diputada Verónica Ordóñez, que denunció por acoso laboral a Blanco y que no está "dispuesta a sentarse al lado de un maltratador" en el Parlamento, Susinos ha considerado que el partido no puede tomar cartas en el asunto porque hasta ahora solo se trata de una "opinión personal", que no es "suficiente" para actuar.

Ha explicado así que no hay ninguna resolución -de los órganos del partido o judicial- que determine ese extremo, por lo que ha llamado a la prudencia y ha censurado declaraciones "extremadamente imprudentes" como las que hizo Ordóñez el lunes en el Pleno.

"Hace falta algo más que decirlo para establecer que una persona es un maltratador", ha abundado, a la par que ha pedido respetar los derechos "de todo el mundo", también de José Ramón Blanco.

El diputado podemita, que anunció hace más de dos meses que dejaba el escaño después de la denuncia por acoso laboral que tres mujeres del partido -una de ellas Verónica Ordóñez- presentaron contra él, afirmó el lunes que lo dijo "sin meditar, en caliente", estando "muy presionado por todo el mundo" y "en estado de shock", y ha advertido de que no dimitirá hasta que tenga "un juicio justo".

Blanco regresó el lunes al Pleno del Parlamento tras estar de baja médica durante aproximadamente un mes, y pese a haber recibido el alta el 13 de noviembre, motivo por el que el Parlamento le ha apercibido y avisado de sanciones. Su regreso al hemiciclo llevó a Ordóñez a pedir el amparo del Legislativo para sentarse en otro asiento y no al lado de "un acosador".