Realizados 5.800 controles de alcoholemia entre el 7 y el 20 de diciembre en Cantabria, 69 de ellos positivos

El delegado del Gobierno anuncia que la Guardia Civil y las policías locales mantendrán la vigilancia durante las fiestas navideñas

Europa Press Cantabria
Actualizado: martes, 22 diciembre 2009 15:15

SANTANDER, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil de Cantabria realizó un total de 5.803 controles de alcoholemia a conductores de vehículos durante la campaña sobre los efectos del alcohol en la conducción puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior entre los días 7 y 20 de diciembre.

El número de resultados positivos fue de 69 (el 1,19% del total) de los que 53 fueron denuncias y en 14 casos se levantaron diligencias judiciales por superar la cantidad de 0,60 miligramos alcohol por litro de aire espirado. En 2 casos los agentes realizaron tanto boletín de denuncia como atestado.

Los datos fueron ofrecidos hoy por el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, quien mostró su satisfacción por "el trabajo y el esfuerzo" realizado durante la campaña por los miembros de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Cantabria y policías locales.

Insistió en que el fin primordial "es concienciar a los conductores del peligro que entraña conducir habiendo consumido alcohol, pues no solo supone un riesgo para uno mismo sino para el resto de conductores y usuarios de las vías". Se calcula que el 30% de los accidentes que se registran en la actualidad tienen que ver con el consumo de alcohol.

Agustín Ibáñez advirtió de que los agentes de Tráfico de Cantabria, en colaboración con las policías locales, van a continuar la labor, especialmente de cara a las fiestas navideñas.

En este sentido, pidió a los conductores "responsabilidad" y señaló que "la única tasa segura de alcohol es el 0,0%, porque aunque nos creamos en pleno uso de nuestras facultades físicas y mentales, la ingesta de alcohol multiplica el riesgo de sufrir un accidente".

Recordó que el Código Penal castiga con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo superior a uno y hasta cuatro años, a quien conduzca con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

La Dirección General de Tráfico recuerda por último que "todos somos parte del problema y parte de la solución" e intenta movilizar a la sociedad para que "nadie permanezca pasivo ante los conductores que van a ponerse al volante después de haber consumido bebidas alcohólicas".

"Todos podemos hacer algo para impedirlo, todos somos responsables de que quien ha bebido no coja el coche", concluyó el delegado.

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