SANTANDER, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha denunciado hoy que el ataque registrado en la casa natal de Marcelino Camacho por parte de "un hatajo de fascistas" es una muestra de "intolerancia" que pretende "mancillar" la memoria de "uno de los padres de la democracia en nuestro país".
Así lo ha señalado en declaraciones a la prensa en Santander, después de que ayer aparecieran pintadas en la casa de la localidad soriana de La Rasa en la que el histórico sindicalista pasó su infancia, realizadas por "los restos fascistas que quedan en España", por "unos cobardes" y "unos indocumentados", ha dicho.
En declaraciones a la prensa en Santander, Sordo ha explicado que dicha casa es un lugar donde hay una placa en homenaje a Camacho, dirigente sindical "histórico" y "uno de los verdaderos padres de la democracia" en nuestro país, y ayer "un atajo de cobardes", de "fascistas" y de "indocumentados", "profanó de alguna manera ese homenaje" al que fuera el primer secretario general de CCOO.
"Quiero dejar claro que los genocidas y los dictadores que no pudieron con él en 40 años no van a mancillar ahora su memoria, el legado de un hombre fundamental para entender la historia reciente, no de Comisiones Obreras, sino de España", ha recalcado.
En este sentido, ha destacado que Marcelino Camacho "es historia viva del sindicalismo" y de CCOO, pero "sobre todo, es historia viva de España y de los derechos civiles, democráticos y laborales, y esta banda de fascistas no van a mancillar su memoria".