Actualizado 23/03/2007 21:44 CET

500 personas asisten al Vía Crucis convocado por Cañizares "como reparación por la situación de deterioro de España"

TOLEDO, 23 Mar. (EUROPA PRESS)

Cerca de 500 personas asistieron hoy al "gran" Vía Crucis que se celebró hoy por las calles de Toledo, convocado por el cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, como "sacrificio de expiación y reparación por la situación de deterioro" de España.

El purpurado toledano convocó este acto religioso hace dos semanas, durante la toma de posesión del nuevo deán, Juan Sánchez, en la Catedral Primada, como respuesta a los "hechos dolorosos que estos días nos hacen sufrir a todos".

Cañizares se refería de este modo al estreno de la película sobre Santa Teresa, de Ray Loriga, a la publicación de un catálogo de fotos "blasfemas" patrocinado por la Junta de Extremadura, así como a la consumación "de un suicidio asistido" en Granada, de la tetrapléjica Inmaculada Echevarria. "Así nos manifestamos los cristianos", matizó el cardenal toledano.

Con anterioridad, al que ofició el también vicepresidente de la Conferencia Episcopal, y al que asistieron el obispo auxiliar, Ángel Rubio, el alcalde de Toledo, José Manuel Molina, concejales del PP, o el senador Agustín Conde, todas las parroquias toledanas celebraron un Vía Crucis.