TOLEDO, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CEOE-CEPYME CECAM), Jesús Bárcenas, aseguró hoy que el principal problema para afrontar la crisis es que 2009 será un "mal año" de apoyo financiero a las pymes. Además, se mostró escéptico ante la negociación colectiva a nivel nacional, precisamente cuando "más necesaria es".
En el transcurso de un almuerzo informativo con los medios de comunicación para hacer balance del año 2008, Bárcenas señaló que el Gobierno de Castilla-La Mancha "ha hecho sus deberes, otra cosa es que sea suficiente", y no dudó de la buena voluntad del Gobierno central, aunque sí lamentó "una falta de coordinación" entre los diferentes organismos nacional, autonómicos y locales, algo que se podría solucionar, según dijo, "con un organismo estatal que coordinase todos estos fondos".
Así, Bárcenas reconoció que la crisis "ha desbordado a todos". "Se sabía que venía, pero no con qué intensidad y rapidez", explicó, y "ahora lo que hay que hacer es afrontarla y asumirla".
En este sentido, el presidente de la patronal expresó su decepción ante algunas medidas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, como la línea de crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO), con la que el Gobierno ha repartido mucho dinero a los bancos y cajas de ahorro, "pero no está llegando a los pequeños empresarios ni a la sociedad", lo que, a su juicio, está "lastrando la economía" y ocasionando "una sangría".
Aunque Rodríguez Zapatero, explicó Bárcenas, ha asumido el compromiso de hablar con los bancos y cajas de ahorro para que ese dinero llegue hasta la sociedad, subrayó que "vamos por detrás de las circunstancias en una situación compleja, con un problema de financiación internacional del que España se ha estado escondiendo para no afrontarlo".
A renglón seguido, Bárcenas explicó que la bonanza económica "ha durado demasiado tiempo, y ahora los problemas son de gran intensidad". No obstante, también deseó que "dure lo menos posible" y pidió que en los próximos meses, "quien no diga la verdad, que se calle".
Asimismo, señaló que nuevos modelos de desarrollo en Castilla-La Mancha podrían ser potenciar el sector del turismo, o de la industria propia para conseguir más competitividad dentro de un mundo globalizado, y lo que sí dejó claro "es que no hay que seguir viviendo del ladrillo o de las puertas", ya que se trata de modelos que han demostrado no ser viables a largo plazo.
COORDINACIÓN DE GOBIERNOS
Respecto a las actuaciones de los gobiernos, el presidente de la patronal castellano-manchega no puso en duda que se hayan tomado medidas con buena voluntad, pero "hace falta coordinación, porque en crisis, 18 mercados no valen para nada". "No digo que haya que abolir nada, pero es necesaria una coordinación porque el dinero es el que hay y los recursos son importantes, porque esta crisis va a durar mucho y ya existe un gran endeudamiento", expresó.
El Gobierno central, explicó Bárcenas, se ocupa de aprobar los presupuestos y de diseñar por donde ir, "pero ha estado fuera de juego y parecía que no se enteraba", por eso "se han tomado medidas demasiado tarde y mal", añadió.
En este sentido, valoró de forma prudente la puesta en marcha del Fondo Estatal de Inversión Local propuesto por Rodríguez Zapatero, porque consideró que "debería de tener más contenidos y más críticas a los proyectos", aunque confió en que "vaya bien", pero "todo dependerá de cómo se gestione".
Sobre el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Bárcenas reconoció que "es importante para el mundo", aunque advirtió que "bastante tiene con la responsabilidad de su país" y que todavía es un enigma, ya que acaba de empezar la legislatura.
EMPRESAS Y TRABAJADORES
De otro lado, el presidente de la patronal desechó la idea de que la crisis pueda ser una oportunidad para algunos empresarios, que aprovechen para despedir a algunos trabajadores, porque "formar a un trabajador cuesta muchísimo más que perderlo".
Bárcenas reconoció que tiene "pocas expectativas" ante la posibilidad de sacar una negociación colectiva a nivel nacional para 2009, aunque sí subrayó la necesidad de que ésta salga adelante ante la "alarma social" existente y con el objetivo de transmitir tranquilidad a todos, momento en que "más necesaria es".
En la misma línea, subrayó que en épocas de bonanza "los empresarios hemos sido los que hemos sacado las castañas del fuego a los demás", y en épocas de crisis "las pymes lo pasan mal, y cuando una empresa cierra es porque ha dado hasta la última gota de sangre".
Por eso, resaltó la necesidad de que los bancos se impliquen con los pequeños empresarios, y al Gobierno, que aplique la directiva europea de pagos a 60 días, porque "no puede ser que las pymes estén sustentando a las grandes empresas y que el Gobierno no actúe".
Además, consideró "inadmisible" que algunas administraciones estén negociando a la baja sus deudas, y señaló que los que lo hacen "deberían de ir directamente al fiscal", ya que las administraciones "son las primeras que deben de ser responsables".