Archivo - Instalaciones de Repsol en Puertollano. - REPSOL - Archivo
PUERTOLLANO (CIUDAD REAL), 26 (EUROPA PRESS) Un centenar de trabajadores, según los sindicatos, se han concentrado este jueves en el entorno del Complejo Industrial de Repsol en Puertollano (Ciudad Real) para mostrar su rechazo al nuevo modelo organizativo planteado por la dirección de la compañía, que a su juicio "supone la eliminación de decenas de puestos de estructura en distintas áreas del centro".
La movilización, convocada por el Comité de Empresa, pone de manifiesto la creciente preocupación de la plantilla ante una reorganización que, según denuncian, "no responde a una reducción real de la carga de trabajo y sí introduce riesgos en la operativa y la seguridad industrial", señala el comité en un comunicado.
"Según la información trasladada a la representación de los trabajadores, la propuesta incluye cambios organizativos acompañados de procesos de externalización y una reducción significativa de estructura que se suma a ajustes previos ya realizados en el complejo", recalca.
Desde el Comité de Empresa se cuestiona el argumento empresarial basado en la eficiencia, la digitalización o la reorganización interna. "Se pretende hacer más con menos, pero la realidad del día a día demuestra que no hay una bajada real de la carga de trabajo", dice.
En este sentido, advierten de que este tipo de decisiones tienen un impacto directo sobre la seguridad industrial. "Reducir estructura en entornos de alta exigencia técnica no es una cuestión administrativa; afecta a la capacidad de respuesta, al control de procesos y, en última instancia, a la seguridad de las instalaciones", esgrimen.
"Los datos operativos refuerzan esta preocupación. La actividad se mantiene elevada, sin una tendencia a la baja que justifique la reducción de personal; y además se han detectado incidencias en procesos parcialmente externalizados, lo que añade complejidad a la operativa diaria", prosigue el comunicado.
Para la representación de los trabajadores, la medida resulta especialmente difícil de entender en el contexto actual de la compañía: "No se puede plantear una reducción de puestos de estructura en un momento en el que la empresa presenta resultados sólidos. Estos resultados nacen del esfuerzo de los trabajadores, y las decisiones deben estar a la altura de ese compromiso".
Asimismo, denuncian la falta de un proceso de diálogo real. "Son decisiones que se están tomando lejos del complejo, sin tener en cuenta la realidad operativa ni la experiencia de las personas que trabajan en él", lamentan.
Desde el Comité de Empresa insisten en que este conflicto trasciende cualquier sigla. "Esto no va de sindicatos, va de trabajadores, y la respuesta de hoy demuestra que la plantilla está unida cuando se trata de defender el empleo, la seguridad y el futuro del complejo".
Entre las principales reivindicaciones trasladadas a la Dirección se encuentran la retirada de la propuesta, la apertura de un proceso de diálogo transparente y la justificación objetiva de cualquier cambio organizativo, priorizando en todo momento la seguridad industrial y unas condiciones de trabajo adecuadas.
HACER FRENTE A LOS NUEVOS RETOS
En un comunicado difundido recientemente, Repsol ha defendido que su estrategia no implica en ningún modo despidos, y responde a una adaptación de su estructura organizativa para adecuar su esquema actual a los retos de transformación industrial del complejo, garantizando la seguridad y la eficiencia, mientras que el personal que ocupa los puestos que se modifican será reubicado a otras posiciones.
La compañía considera que el cambio en la estructura organizativa es un procedimiento habitual en todas las empresas del sector y contemplado en la negociación de acuerdos y convenios, e insiste que en ningún caso supone la pérdida de empleo ni su calidad, sino únicamente la recolocación y reordenación de personas y tareas.
En este sentido, la nueva reordenación se traduce en el refuerzo de determinadas unidades o áreas de producción, cambio de tareas para compensar la operativa de las unidades y cursos de formación.
Así, la empresa ha defendido la redistribución del trabajo en virtud de planteamientos puramente técnicos, que únicamente se traducen en el refuerzo de determinados turnos de trabajo, labores de mantenimiento o efectivos de seguridad, como es habitual en otros complejos industriales.
En los últimos meses la compañía ya comunicó un descenso de la carga analítica en determinados laboratorios, y apuntaba a la necesidad de adaptar la operatividad de unidades muy pequeñas, con escasa productividad y con líneas de negocio que no crecen.