TOLEDO 9 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Clínica Cire, situada en Miguelturra (Ciudad Real) se ha unido a la huelga convocada por la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAIE), a la que pertenece, hasta este sábado, para apelar, entre otras peticiones, al derecho de las mujeres a recurrir al aborto como una prestación sanitaria que existe dentro de la legalidad vigente "con libertad y seguridad".
Aunque fuentes de la Clínica Cire consultadas por Europa Press aseveraron no sufrir en la región el acoso que denuncian las clínicas madrileñas y catalanas a la hora de desarrollar su trabajo, y que motiva este paro, sí reclaman respeto para las mujeres.
Exigen también que se garantice la seguridad jurídica de los profesionales que hacen posible este recurso que se practica desde hace más de 20 años y que las fuerzas políticas lleguen a un consenso para reformar la ley vigente, que no cubre la demanda social que existe. En este sentido, piden una ley de plazos homóloga a la que tienen otros países europeos.
Dichas fuentes explicaron que no existe concierto alguno con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), sino "que de vez en cuando ellos nos derivan a pacientes, pero se trata de casi todos los casos, porque prácticamente el 98 por ciento de los abortos se practican en el país se realizan en clínicas privadas".
Desde la Clínica Cire, una de las pocas que se dedica a esta actividad en Castilla-La Mancha, señalaron que los profesionales públicas apelan a la objeción de conciencia para no realizar abortos, "que derivan a las clínicas privadas algo que es contradictorio, pues debería de ser el sistema sanitario público el que cumpla la ley".
De otro lado, fuentes de esta clínica abortista criticaron que el Gobierno de la nación se haya echado atrás en su intención de modificar la normativa vigente, algo que ya contemplaba en su programa electoral de 2004, retroceso que achacaron a la cercanía de las elecciones generales de marzo.
Según datos del Ministerio de Sanidad en el año 2006 se practicaron en España un total de 101.592 abortos, un 10,83 por ciento más que en el ejercicio anterior, incremento que en el caso de Castilla-La Mancha fue del 2,06.