COAG recuerda al SCRATS que para acusar de ilegalidades en el uso del agua "hay que tener la conciencia muy, muy limpia"


Actualizado 08/06/2007 16:27:34 CET

TOLEDO, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

COAG-Iniciativa Rural de Castilla-La Mancha señaló hoy que para acusar de ilegalidades y pedir vigilancias exhaustivas en el uso final del agua que se trasvasa "hay que tener la conciencia muy, muy limpia y por desgracia, en materia de agua muy pocos somos, los que podemos presumir de haber hecho bien las cosas".

De esta forma contestó en nota de prensa la organización agraria a las críticas realizadas por el presidente del Sindicato de Regantes del Tajo-Segura, Francisco del Amor, que afirmó que el trasvase de 10 hectómetros hacia las Tablas de Daimiel sería un trasvase encubierto a los regadíos del acuífero 23 y pediría una "vigilancia exhaustiva" sobre el destino de esa agua.

COAG-Iniciativa Rural de Castilla-La Mancha, que añadió que la "angustia" que sufren los agricultores del levante español es la misma que sufren en la Cuenca Alta del Guadiana, matizó que llevan muchos años sometidos a restricciones legales en sus dotaciones para ajustarse a la capacidad natural de recarga del acuífero.

Dichas restricciones marcan unas dotaciones de riego de 800 m3/ha., para leñosos y de un máximo de 2.640 m3/ha., en el supuesto más favorable, para herbáceos y hortícolas y todo ello enmarcado en un volumen máximo de extracción legal de 200 Hm3.

"Esas son cifras que contrastan vivamente con las dotaciones de 8.000 a 10.000 m3 por hectárea que son habituales en el Levante para sacar adelante una o incluso dos cosechas al año y con los 500 ó 600 Hm3 que en algún ejercicio han ido por el trasvase a los regadíos del Levante que, por cierto, en una buena parte aún siguen haciéndose por inundación o a manta" indicaron.

Desde COAG-IR señalaron que si en estos momentos los trasvases para regadío al Levante son mucho menos frecuentes y voluminosos que en el pasado es sencillamente porque los recursos son escasos y una "elemental prudencia debe hacer que los poderes públicos garanticen los abastecimientos humanos para los meses próximos, también los de los ciudadanos levantinos".

Recordaron también que desde que el trasvase se puso en marcha, han ido para los regadíos y el desarrollo de la zona beneficiada unos 9.000 Hm3, "que si se hubieran quedado aquí, también se hubieran quedado aquí el desarrollo y el empleo que ha generado, y los agricultores de la Cuenca Alta del Guadiana tendrían muchos menos problemas para regar y las Tablas del Daimiel no necesitarían de trasvases de emergencia para mantener sus constantes vitales aunque sea en el mínimo".