La consejera de Agricultura y su homólogo aragonés acuerdan la necesidad de "imponer cordura" en la OCM del vino


Actualizado 07/09/2007 22:51:17 CET

TOLEDO, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, y el consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, destacaron hoy la necesidad de "imponer cordura" en la reforma de la OCM del vino, ya que "la reforma que se apruebe es básica para todos los sectores vitivinícolas, tanto en Castilla-La Mancha, como en Aragón como en toda España".

Gómez y Arguilé realizaron estas declaraciones a los medios una vez que finalizó la reunión que mantuvieron hoy con el objeto de establecer una postura común de ambas regiones frente a la reforma de la OCM del vino, según informó la Junta en nota de prensa.

Así, Gómez expresó que, aunque Aragón tiene una superficie y una producción muy inferiores a las de Castilla-La Mancha --un ocho y un cinco por ciento respectivamente--, "tenemos necesidades compartidas" pues el sector vitivinícola de dicha Comunidad Autónoma presenta similares características a Castilla-La Mancha, por ello subrayó que "debemos tener una única voz y que la reforma tiene que decir lo que diga España".

Además, la consejera de Agricultura hizo referencia a las incongruencias que plantea la reforma de la OCM pues, por un lado, establece una prima de arranque por rendimiento, a la que Castilla-La Mancha y Aragón se oponen, y que "perjudica y plantea diferencias entre regiones, cuando lo que debería fijar son primas iguales para todos los viticultores". Por otro lado establece una liberalización de plantaciones a partir de 2014. "Es una absoluta incongruencia", coincidieron en señalar ambos consejeros.

Gómez añadió que aunque se mantiene el presupuesto, pasa a desarrollo rural una partida de recursos cuando cada región tiene su propio plan de desarrollo rural. "Si hay que primar el desarrollo rural, póngase dinero, pero no se quite al sector vitivinícola", subrayó.

Por último, se refirió al volumen de mosto y alcohol de uso de boca que hay en Castilla-La Mancha, dos productos que evitan que haya excedentes de vino, porque en caso contrario, "inundaríamos de vino los mercados internacionales", concluyó la titular de Agricultura castellano-manchega.