El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comparece a petición propia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, en la Sala Constitucional del Congreso, a 3 de noviembre de 2026, en Madrid (España). Puente ha solic - Diego Radamés - Europa Press
TOLEDO 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha tildado este miércoles la dimisión del ya exministro de Transportes Óscar Puente, una semana después del accidente de Urda (Toledo), como un "ejercicio de responsabilidad institucional" y, posiblemente, ha dicho, "era la única decisión que podía tomar desde este punto de vista".
Preguntada al respecto durante la rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos aprobados esta semana por el Consejo de Gobierno, Padilla ha recalcado que el accidente ferroviario que ocurrió la semana pasada ha sido "una auténtica tragedia" y después de "unos días especialmente duros, marcados por el dolor", ahora --ha hecho hincapié-- "no quiero empañarlo con nada más", evitando de esta manera seguir valorando la dimisión de Óscar Puente.
Según ha manifestado, desde el primer momento, "la prioridad del Gobierno fue poner todos los medios que teníamos a nuestra disposición" y atender "con urgencia" todas las necesidades de las personas que sufrieron ese "terrible" accidente y de sus familiares, y estar "a la altura de la responsabilidad que nos ha tocado asumir".
Ha aprovechado estas palabras para reconocer que todo ha sido posible gracias a un gran equipo de profesionales y de tener unos servicios públicos "fuertes", formados por personas muy capacitadas, muy bien formadas, con una gran vocación y con un gran compromiso.
"Estamos muy orgullosos desde el Gobierno de Castilla-La Mancha de la respuesta que se ha dado como región" y de saber que "tenemos unos servicios públicos de primer nivel", así como "una ciudadanía tan solidaria como la que tenemos", ha añadido Padilla.
Ha recordado que siguen personas hospitalizadas y siguen familias sufriendo no solo por los hospitalizados sino también por los fallecidos. También, ha apuntado, hay personas en sus casas que no necesitaron de atención hospitalaria pero que "probablemente" están "en estado de shock" y van a sufrir durante mucho tiempo esas secuelas psicológicas.