El alcalde de Mora, Emilio Bravo. - EUROPA PRESS
TOLEDO, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
La localidad toledana de Mora arranca el próximo sábado, día 25, su LXVIII Fiesta del Olivo, una celebración que cambiará por completo la fisonomía del municipio durante tres días, que "cada año va a más" y que "nace del pueblo y para el pueblo".
Así lo explica, en declaraciones a Europa Press, el alcalde de Mora, Emilio Bravo, que asegura que esta fiesta, que rinde homenaje al olivar, al olivo y a los agricultores, es "distinta a todas las demás". "La gente la lleva dentro de su corazón, la gente disfruta muchísimo", ha asegurado.
El primer edil explica que la Fiesta del Olivo, declarada de Interés Turístico Nacional, empieza mucho antes de este fin de semana, con la elección de las Reinas y Damas, el Concurso de Poda de Olivar, el de Habilidad con el Tractor o el Concurso Nacional de Poesía y de Pintura y el del Aceite.
A ellos se irán sumando ya este fin de semana la VI edición de NaturAceite, el pregón --este año a cargo del presidente del Consejo de la Abogacía de Castilla-La Mancha y decano del Colegio de Abogados de Toledo, Ángel José Cervantes--, el XXVIII Concurso Comarcal de Migas, el XXIII Concurso de Lanzamiento de Chocho --Huesos de Aceituna--, el Festival de Folckore y la música.
No obstante, el Desfile de Carrozas y Carros Engalanados es el "corazón de la fiesta", que se disfruta el domingo a las 11.30 horas y que más disfruta "la gente que no es de aquí". Bravo recuerda que fue en 1957 cuando se celebró la primera Fiesta del Olivo, siendo los gremios de los agricultores, los albañiles o los ebanistas los que hacían las carrozas "que orgullosos presentaban en el desfile el domingo de cada año".
De esa tradición se encargaron posteriormente los barrios y ahora "son grupos de gente joven y menos joven, de carroceros" los que han asumido este reto. Este año, y teniendo en cuenta que son "muchas" las peñas de gente joven que se han ido incorporando, serán 30 las carrozas que participarán en el desfile, algo que "es un orgullo como moracho" para el alcalde.
LA ILUSIÓN "NO CAMBIA NUNCA"
Emilio Bravo, que ha vivido a lo largo de su vida tanto la fiesta oficial como la popular, reconoce los cambios que ha ido experimentando en estas 68 ediciones. "Hay cosas que cambian y, como son pocos días, pues tenemos que adaptarnos a los tiempos", señala, pero subraya que "la alegría, la ilusión" y cómo ve a la gente del pueblo "eso no cambia nunca".
"La Fiesta del Olivo es una fiesta distinta, es una fiesta popular y es una fiesta que nace del pueblo y para el pueblo", haciendo que incluso los morachos que están fuera de la localidad durante el año vuelvan año tras año.
A ello se suman todos los visitantes que acuden por primera vez, "muchos" de los cuales repiten, a los que en Mora les hacen sentir como "unos morachos más", algo que, en su opinión, es algo que "la gente que viene lo aprecia" y que hace que año tras año acuda más gente a esta celebración.
"Son muchos los que nos visitan cada año de Castilla-La Mancha, de España y de fuera de España", ha concluido el alcalde, consciente de que es esta LXVIII edición hará buen tiempo, lo que propiciará "mucho ambiente". De hecho, le consta que en los hoteles y hostales de Mora, y en los de los pueblos de alrededor, sí como las casas rurales, están "completos de gente".
A quienes no conozcan la Fiesta del Olivo, Emilio Bravo lanza una invitación. "Que vengan a disfrutar con nosotros, van a ver un pueblo que les va a recibir con los brazos abiertos". "Estoy seguro que quien venga a la Fiesta de Olivo nunca olvidará que un día estuvo en Mora el último domingo de abril".