El nuevo libro de Enrique Sánchez Lubián rescata de los archivos la "memoria" de los toledanos que el franquismo sepultó

Su último trabajo se presentará el próximo jueves en la Feria del Libro de Toledo, que se celebra en la plaza de Zocodover

Portada de 'Crónicas del después de una guerra. Toledo: memoria y libertad', último libro del periodista y escritor Enrique Sánchez Lubián.
Portada de 'Crónicas del después de una guerra. Toledo: memoria y libertad', último libro del periodista y escritor Enrique Sánchez Lubián. - TOLETUM REVOLUTUM
Europa Press Castilla-La Mancha
Publicado: domingo, 11 octubre 2026 11:45

TOLEDO, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

Sacar del olvido historias que la oficialidad del régimen franquista se encargó de que no pasarán a la posteridad. Ese es el objetivo de 'Crónicas del después de una guerra. Toledo: memoria y libertad', el último libro del periodista y escritor Enrique Sánchez Lubián (Alcázar de San Juan, Ciudad Real, 1956).

Tras rastrear el Toledo de la II República o poner rostro a los presos políticos del régimen franquista que construyeron la Academia de Infantería de Toledo, este autor desempolva ahora lo que ocurrió a partir de 1939 en la vida de muchas personas de la provincia que en esa época tuvieron cierta relevancia y que, arrollados por los acontecimientos, han sido silenciados por la historia.

"En 2025 tuve la oportunidad de publicar una serie de crónicas en un medio local --elDiario.es Castilla-La Mancha-- sobre la represión en Toledo en aquel primer franquismo. Pensé que se podían compilar en un libro y las he completado hasta 20 para darle una mayor dimensión al trabajo", explica en conversación con Europa Press.

A raíz de esos numerosos archivos en los que lleva años buceando, Sánchez Lubián ha fraguado contactos con familiares de algunos de los protagonistas de las crónicas que recoge en un último volumen, como los de Luis García-Galiano Rodríguez, militante de Izquierda Republicana --el partido de Manuel Azaña-- y concejal del Ayuntamiento de Toledo. Tras la caída de la República se vio obligado a exiliarse al México de Lázaro Cárdenas. Allí montó una fábrica de mazapanes, que siguen regentando sus descendientes.

Los protagonistas de esos relatos, que ahora publica Toletum Revolutum, están conectados por un hilo invisible: todos han sufrido la "represión ejercida por el franquismo" en sus diferentes modalidades, ya fuera cárcel, exilio o muerte.

"Cuando el 1 de abril del 39 se firmó el último parte de guerra, diciendo que había terminado, en realidad sólo terminó para una parte. Es cierto que finalizó desde el punto de vista militar, pero desde el punto de vista social, los perdedores de la contienda siguieron sufriendo las represalias y algunos de ellos no pudieron volver más", asegura.

Es el caso, tal y como recoge Lubián, de Luisa García Solano, la 'Miss Toledo' de 1936, que terminó sus días fuera de su lugar de cuna, tras haber pasado varios años en las cárceles en el País Vasco, o de Guillermo Perezagua, tío abuelo de la actual ministra de Educación, Milagros Tolón. Tras ocupar la Alcaldía de Toledo, sufrió cárcel y destierro, y sólo pudo regresar a la ciudad del Tajo una vez muerto.

A través de estas personas, el autor recupera hechos y acontecimientos que la oficialidad del régimen se encargó de que no pasaran a la posteridad, tapándolos con actos oficiales, religiosos o de exaltación política.

"Días antes de que el 'conde Ciano' --yerno de Mussolini y ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista--, visitase las ruinas del Alcázar, ya concluida la Guerra Civil, fueron fusiladas bastantes personas. Esos fusilamientos siguieron hasta junio de 1944, fecha en la que fue ejecutada Vicenta Gómez Mora. Natural de Yepes, fue la última víctima de la represión franquista en la provincia contra quienes se mantuvieron leales a la República".

Esa "dura" violencia física, económica, política y cultural, que también sufrieron las mujeres, se recoge también en el libro, cuya portada es una fotografía de presas republicanas en la cárcel de Gilitos, hoy sede de las Cortes regionales, que ilustra el momento en el que reciben "comida de rancho".

"Esta foto, de una agencia de prensa alemana, es muy curiosa. En el reverso viene a decir que en la España franquista hasta los presos pueden cubrir sus necesidades en las cárceles", relata el autor.

"REPRESIÓN Y LIBERTAD"

Aunque combinar en el volumen historias de "represión" y de "libertad" pueda resultar contradictorio, Sánchez Lubián justifica este oxímoron explicando que le sirve para reivindicar a todos esos toledanos y toledanas que, aunque pagaron las consecuencias de sus ideales, "siguieron peleando desde la clandestinidad y el exilio por la llegada de la democracia".

De ahí que considere que Toledo tiene una asignatura pendiente con la Ley de Memoria Democrática, pues además de mantener vestigios franquistas o las tumbas del general Moscardó y de Milans del Bosch, no ha "dignificado" aún muchas de las fosas comunes que alberga su cementerio municipal.

"Todavía hay mucha gente que no sabe dónde están enterrados sus familiares. En una cultura, como la nuestra, en la que estamos acostumbrados a rendir homenaje a nuestros fallecidos, deberíamos hacer un esfuerzo colectivo para que puedan localizar sus restos", reclama.

Con este nuevo trabajo, que se presentará el próximo jueves, 15 de octubre, en la Feria del Libro de Toledo, el periodista y escritor ciudadrealeño también pone luz sobre algunos hechos, quizá poco conocidos, que acontecieron en uno de los símbolos de la capital regional, como es la Fábrica de Armas.

"Se hicieron listas 'rojas' con trabajadores y trabajadoras de tendencia republicana o izquierdista para que no volvieran a ser contratados", explica.

"No escribo este libro ni desde la rabia ni desde el rencor, sino con un afán divulgativo. Como periodista, me gusta poner el foco en cosas que otros no han contado", sostiene Sánchez Lubián, que lamenta que la historiografía toledana "sobreabunde" en determinadas épocas, como la de los visigodos o la Edad Media, pero disminuya "según nos vamos acercando al presente más cercano, por no querer mirar de frente a ese pasado y por falta de cierto interés".

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