Paco Núñez ha asistido al acto del primer aceite de la nueva campaña de Aceites García de la Cruz. - PP
TOLEDO 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha defendido que la región debe disponer de agua "suficiente" para atender las necesidades de sus agricultores y fortalecer su industria agroalimentaria, reclamando una política hídrica basada en la planificación, la inversión y la responsabilidad, y no en la gestión permanente de emergencias.
Durante su intervención en el acto del primer aceite de la nueva campaña de Aceites García de la Cruz, ha defendido el agua como un recurso imprescindible para garantizar la viabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas de Castilla-La Mancha.
Según informa el partido, en este contexto, el presidente de los 'populares' castellanomanchegos ha reclamado un gran acuerdo nacional en materia hídrica que permita dejar atrás la confrontación entre territorios y partidos y convierta el agua en una herramienta para generar riqueza, empleo y oportunidades.
Núñez ha recordado el Pacto Regional por el Agua firmado hace seis años en Castilla-La Mancha y ha exigido que sus compromisos se traduzcan en actuaciones concretas. Entre las medidas pendientes, ha citado una auditoría hídrica para conocer los recursos disponibles, un mapa de necesidades presentes y futuras, un plan de inversión en infraestructuras y actuaciones para la regeneración y reutilización del agua.
El presidente regional del PP ha insistido en que la región necesita modernizar sus infraestructuras hidráulicas, mejorar la gestión de los recursos disponibles y revisar las concesiones para garantizar que el agua llegue a quienes la necesitan para producir.
"Los pactos no basta con firmarlos, hay que cumplirlos. Las inversiones no basta con anunciarlas, hay que ejecutarlas", ha afirmado.
AGRICULTURA MODERNA
De igual modo, Núñez ha reivindicado la necesidad de impulsar una agricultura moderna, competitiva y rentable, con menos trabas administrativas, una fiscalidad favorable a quienes invierten en sus explotaciones y una política hídrica basada en la planificación y las infraestructuras, ya que "sin rentabilidad no habrá agricultura, sin agua no habrá futuro para el campo y sin agricultores no hay futuro para nuestros pueblos".
Ha puesto en valor el esfuerzo de los agricultores, las cooperativas, las almazaras y las pequeñas y medianas empresas que sostienen buena parte de la actividad económica de la región. En este sentido, ha subrayado que la agricultura y la ganadería no son únicamente parte de la historia y la identidad de Castilla-La Mancha, sino también una garantía de empleo, riqueza y oportunidades para el futuro.
"El campo de Castilla-La Mancha no puede vivir únicamente de su pasado. Nuestra agricultura y nuestra ganadería tienen que ser una apuesta de futuro", ha defendido.
EL PP APUESTA POR UNA PAC ESTABLE Y POR REDUCIR LA BUROCRACIA
El presidente regional del PP ha situado la rentabilidad de las explotaciones como una de las principales prioridades para garantizar la continuidad del sector agrario. Para ello, ha defendido una Política Agraria Común (PAC) estable, que aporte seguridad a agricultores y ganaderos y garantice una renta digna, al tiempo que permita ofrecer productos de calidad a precios competitivos para los consumidores.
Núñez ha respaldado el compromiso expresado por Alberto Núñez Feijóo de no permitir recortes en los fondos de la PAC y ha criticado que los profesionales del campo tengan que afrontar cada vez más exigencias administrativas y medioambientales.
"Un agricultor no puede pasar más tiempo en la asesoría fiscal que encima de su tractor", ha señalado, reclamando una reducción clara de la burocracia y una simplificación de los procedimientos administrativos.
Así, ha defendido que la modernización de las explotaciones debe ir acompañada de medidas fiscales que favorezcan la inversión en maquinaria, tecnología y mejoras productivas. El objetivo, ha explicado, es facilitar que agricultores y ganaderos puedan mejorar su competitividad, aumentar la rentabilidad y garantizar el relevo generacional.
Igualmente, ha apostado por devolver el sentido común a las políticas agrarias y por reconocer el papel de los agricultores en la conservación del medio natural, evitando que las exigencias administrativas se conviertan en un obstáculo para la actividad productiva.