Actualizado 05/03/2009 20:23

Obispado de Cuenca denuncia a la Guardia Civil la retirada de una cruz por el Ayuntamiento de Mota del Cuervo

CUENCA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Obispado de Cuenca ha denunciado ante la Guardia Civil de Mota del Cuervo (Cuenca) la retirada, el pasado día 3 de marzo, de un monumento situado en las inmediaciones de la iglesia parroquial, por parte del Ayuntamiento de Mota del Cuervo, que actuó siguiendo un acuerdo plenario de 14 de diciembre de 2008, adoptado en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.

Según informó el Obispado, en nota de prensa, en aquel acuerdo se aprobaba "la retirada de todos los espacios públicos de la simbología franquista persistentes en el municipio", entre ellos uno situado en el acerado público, en las inmediaciones de la parroquia de Mota del Cuervo.

Dada la delicadeza del asunto tratado y la sensibilidad de buena parte de la sociedad ante las cuestiones referentes a la Ley de Memoria Histórica, el Obispado de Cuenca consideró prudente estudiar y valorar debidamente el asunto, así como efectuar las consultas pertinentes.

Así, el pasado lunes, al constatar que se iba a proceder a la "retirada" del denominado "monumento franquista", el cura párroco de Mota del Cuervo, tras comunicarse con el Obispado, intervino ante distintas autoridades de la localidad, consiguiendo que las operaciones se detuvieran "aunque el monumento en cuestión había sufrido ya daños".

El Obispado de Cuenca, explica, "hizo notar respetuosamente al Ayuntamiento" de Mota del Cuervo que el monumento en cuestión no se puede considerar en absoluto --como establece el texto de la Ley-- como "exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra civil y de la represión de la Dictadura".

Según el Obispado, "la lista de nombres en cuya memoria se levantó el citado monumento, corresponde a un grupo de personas honestas, estimadas por su recta conducta, amantes de los pobres, buenos católicos, a las que se dio muerte, sin las más mínimas garantías legales, por motivo de sus creencias religiosas".

De otro lado, y en relación a la cruz que existe en el monumento, el Obispado apuntó que "nada tiene que ver con la simbología franquista", sino que "evoca la figura histórica de Jesucristo que dio la vida por los hombres, es signo de fe en la inmortalidad y expresión de la oración de los cristianos que se eleva a Dios por las almas de los difuntos".