VALLADOLID 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
El ábside de la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo, Bien de Interés Cultural (BIC) ubicado en Muriel de Zapardiel (Valladolid), se ha derrumbado este lunes, 12 de enero, por causas que aún se desconocen y sin generar daños personales.
La Archidiócesis de Valladolid, titular del inmueble, ha informado a través de la red social 'X' del derrumbe en el templo mudéjar, al que se ha trasladado la Delegación de Patrimonio como paso previo para iniciar los trabajos de reconstrucción.
En concreto, ha acudido el delegado diocesano de Patrimonio de la Archidiócesis de Valladolid, Juan Carlos Álvarez, acompañado por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja; el director general de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Prieto, y la delgada Territorial de la Junta, Raquel Alonso.
Álvarez ha asegurado que la prioridad es "analizar las causas que han desencadenado" este desplome y, una vez identificadas, "atajarlas" antes de que se inicien los trabajos de saneamiento de la infraestructura y la reconstrucción del ábside, previa consulta a la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural al tratarse este templo de un Bien de Interés Cultural (BIC).
La Iglesia permanecerá cerrada temporalmente y el Arzobispado de Valladolid ha iniciado ya las conversaciones para encontrar un espacio donde los fieles del municipio puedan seguir recibiendo atención pastoral y desarrollando las celebraciones religiosas. Se baraja la posibilidad de trasladar el culto hasta la ermita de La Magdalena o a algún local municipal.
Además, esta misma mañana se ha procedido al traslado de algunas de las sagradas imágenes y otros enseres litúrgicos que se encontraban en el interior del templo a otras dependencias y "a la mayor brevedad posible" se procederá a iniciar los trabajos de desescombro, apuntalamiento y cubrimiento del agujero que ha dejado el ábside tras su derrumbe.
Por su parte, Gonzalo Santonja ha tildado el derrumbe de un "desastre" porque se trata de una iglesia "importante" en la Comunidad. "Ves estas imágenes y se te viene el mundo a los pies. Es absolutamente abrumador", ha lamentado.
Asimismo, ha señalado que lo sucedido "es algo absolutamente imprevisible" y ha detallado que los servicios de patrimonio de la Archidiócesis estuvieron en verano en el lugar y no vieron "ninguna situación en principio preocupante".