Nueva sesión del juicio por el 'caso ataúdes' en la Audiencia de Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una de las personas afectadas por la supuesta trama que entre 1995 y 2015 se dedicó a dar el cambiazo a los ataúdes antes del proceso de cremación, amparada en la infraestructura del grupo funerario El Salvador de Valladolid, ha denunciado públicamente la indignación que sufrió al enterarse de los hechos por los medios de comunicación. "La verdad es que me llevé el disgustazo padre al pensar que habían puesto a mi marido encima de un palé para quemarle", ha lamentado.
En la tercera jornada de esta semana con testimonios de las personas perjudicadas, las nueve que han pasado por la Audiencia de Valladolid, al igual las que les han precedido en las anteriores sesiones, han sostenido la mayoría que acudieron al grupo El Salvador porque sus familiares tenían concertado el seguro de decesos y ninguno llegó a presenciar el momento de la cremación porque los empleados "echaron las cortinas".
Una de ellas, María del Lirio del P.G. utilizó los servicios de los investigados tras las muertes de su marido, el 2 de enero d 2005, y de su padre, el 15 de enero de 2013. En el caso de su esposo, la mujer ha denunciado que tras el proceso de incineración en el cementerio de Santovenia de Pisuerga, "no habían pasado ni quince minutos y ya habían desaparecido las dos coronas, los cuatro centros y los ramos de flores que había", en alusión a la supuesta rapiña de los investigados para reutilizar dichos ornamentos florales en otros sepelios.
La mujer, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que cuando se enteró de la supuesta estafa relativa al cambiazo de féretros y la reutilización de las flores sintió mucho dolor.
"La verdad es que me llevé el disgustazo padre al pensar que habían quemado a mi marido sobre un palé", ha espetado la testigo, a cuyo lamento también se han sumado María José C, María del R.C, Manuel G.H, Bonifacio A.G, María del Carmen S.G, María Asunción C. y Manuel G.G, quienes, tal y como han apuntado, ni siquiera hoy tienen la certeza de que las cenizas sean las de sus familiares.
FÉRETRO EQUIVOCADO
De hecho, María Asunción C. ha indicado que los problemas se produjeron ya desde el mismo momento en el que el féretro llegó y comprobaron que no era el que habían elegido para incinerar a la madre de su esposo.
"Nos dijeron que había sido un error. Además, queríamos llevarnos las flores pero fue imposible porque nos indicaron que teníamos que haberlo dicho con antelación", se ha quejado María Asunción, quien ha insistido en que ahora, "visto lo visto", tiene serias dudas de que la urna recogida en su día contuviera las cenizas de su suegra, una mujer que "vivió una guerra civil y sufrió dieciséis años de cautiverio".
No menos incertidumbre ha trasladado a la sala Manuel G.G, quien con 17 años vivió el "traumático" entierro de su padre, Francisco, fallecido el 31 de diciembre de 2005. "Tengo las cenizas en mi casa y no sé de quién pueden ser. Siento que nos han engañado con el pago del ataúd si es verdad que lo quemaron sobre un palé", ha añadido.
También ha mostrado su dolor la perjudicada Alicia P.P, quien fue derivada por Ocaso a la empresa de los encausados para dar el ultimo adiós a su padre, fallecido el 2 de enero de 2006 y, como otros muchos casos, fue incinerado en el cementerio de Santovenia, con previo corrimiento de las cortinillas para impedir la visión del proceso. "Nos sacaron muy rápido de allí y no vimos nada, aunque entonces nos pareció que era lo habitual", ha manifestado Alicia.
La mujer no ha podido contener las lágrimas y, entre sollozos, asegura sentirse "muy mal por tener que revivir momentos muy dolorosos" por el fallecimiento de su progenitor, de tan solo 52 años, y enterarse luego durante las Navidades de hace tres años que su caso era uno más de la larga lista investigada y que se eleva a casi 6.000 afectados.
El juicio se da una tregua ya hasta la próxima semana, a partir del lunes, para completar hasta el próximo día 20 de abril la toma de declaración a cerca de 140 perjudicados.
El Ministerio Público dirige su acusación contra 23 personas físicas, entre ellas la viuda y los tres hijos del fundador, para quienes solicita las penas más elevadas por delitos de organización criminal, estafa continuada, apropiación indebida, contra el respeto a los difuntos, blanqueo de capitales y falsedad documental. Como responsables civiles subsidiarios figuran las empresas Agencia Funeraria Castellana S.A. y Parque El Salvador S.L.