Escena de 'We are all strangers', de Antonhy Chen. - SEMINCI
VALLADOLID, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
El cineasta Antony Chen firma con 'We are all strangers' un melodrama sobre los vínculos de dos generaciones de una familia de clase obrera que busca sobrevivir ante las desigualdades sociales de la Singapur actual.
Chen compite por la Espiga de Oro de la 71 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) con este filme, que se estrena de forma oficial en España este martes en el Teatro Calderón tras un primer pase para la prensa en la jornada del lunes.
El director concluye con esta película la trilogía 'Growing up', un proyecto cinematográfico que sigue a la sociedad singapurense a través de distintas historias familiares. 'Retratos de familia' (2013) y 'Wet season' (2019) son los dos primeros títulos y en los que ya se pudo ver a los actores Yeo Yann Yann y Koh Jia Ler, que repiten como protagonistas en el nuevo largometraje.
'We are all strangers' presenta al joven Junyang (Koh Jia Ler), cuya vaguería desespera a su padre, Boon Kiat (Andi Lim), un hombre viudo que lleva un puesto de fideos 'hokkien mee' en una mercado popular. La trama lleva a los dos varones a celebrar sendos matrimonios.
En el caso del más joven, la boda se celebra por obligación de la madre de Lydia (Regene Lim), quien cuando apenas lleva un tiempo de noviazgo con Junyang se queda embarazada. Ambos pasan de divertirse con amigos o celebrar su aniversario en un lujoso hotel a ritmo de BTS, a enfrentar la paternidad y las responsabilidades de la vida.
Por su parte, Boon Kiat se casa con Lee Bee Hwa (Yeo Yann Yann), una camarera del mercado que no puede encontrar una vivienda por los altos precios del mercado. Tras la boda, la mujer se su muda con el resto de la familia al pequeño piso de protección oficial de su nuevo marido en un viejo edificio de la ciudad.
Chen construye un drama coral sobre la evolución de una familia en los márgenes, a la vez que retrata la sociedad de su país. La historia muestra la evolución de las relaciones de los miembros de este núcleo, quienes enfrentan una Singapur marcada por la desigualdad, la ambición de la juventud y el papel de las redes sociales como una trampa ante la urgencia.
Para incidir en ello, el director contrapone los rascacielos, los apartamentos de lujo y la la espectacularidad de la ciudad con los barrios populares en los que habitan los trabajadores que no acceden a la riqueza. Asimismo, el cineasta apuesta por captar escenas cotidianas en la vida de los protagonistas, principalmente en sus lugares de trabajo, los trayectos y su reducido hogar.
Chen opta por un estilo realista, que combina con un ritmo pausado, composiciones íntimas y encuadres reducidos, así como con ciertos juegos de siluetas. También destaca el uso de los colores, pues contrastan los fríos para representar la precariedad frente a la calidez y luminosidad de los momentos más bonitos de la familia.
El filme, que tendrá otra proyección en la noche del miércoles, forma parte de la 71 Semana vallisoletana, donde recala tras pasar por certámenes como el de Berlín, en el que compitió por el Oso de Oro.