Asaja achaca la "ruina" del cereal español a la inacción del Ministerio y la Junta. - ASAJA CYL
VALLADOLID 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
Asaja Ávila, Segovia y Valladolid han denunciado la situación de emergencia que viven los cerealistas de Castilla y León y de España con motivo de la "avalancha de cereal" importado--fundamentalmente procedente de Ucrania--que está hundiendo los precios en origen y empujando a miles de explotaciones familiares a la ruina, mientras el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León mantienen una "inaceptable pasividad en fronteras y mercados interiores".
El sindicato denuncia que España se ha convertido en el principal receptor masivo de grano ucraniano en la Unión Europea, tras recordar que solo en 2024 se importaron más de diez millones de toneladas, tras la eliminación de aranceles decidida por Bruselas para favorecer a Ucrania.
Esta "avalancha", tal y como apunta Asaja a través de un comunicado recogido por Europa Press, ha hundido los precios en origen, saturado los puertos y desbordado cualquier capacidad de control. Las autoridades europeas ya tuvieron que articular medidas de emergencia en 2023 para Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia, con un paquete de apoyo extraordinario aprobado por la Comisión Europea precisamente para compensar la distorsión provocada por el aumento de las exportaciones ucranianas.
Que esos países recibieran ayudas y medidas excepcionales es, a juicio del sindicato, el precedente que ahora exige para España. Además, recuerda que algunos Estados miembros como Polonia y Hungría adoptaron medidas nacionales adicionales, demostrando que la respuesta es posible cuando hay voluntad política.
"No podemos tolerar la entrada masiva de cereal producido bajo marcos de exigencia fitosanitaria, ambiental y laboral mucho más laxos que los impuestos a nuestros agricultores europeos. Esa competencia desleal está devaluando el producto nacional y menoscabando la viabilidad de las explotaciones españolas", denuncia la organización que preside Donaciano Dujo.
Por ello, exige que el MAPA ejerza controles estrictos en puertos y fronteras para impedir la entrada de partidas que vulneren requisitos y garanticen que no se permita la comercialización a precios de dumping, mientras que a la Consejería de Agricultura de la Junta le pide aplicar la Ley de la Cadena Alimentaria e impedir la venta por debajo de los costes de producción mediante inspecciones y sanciones ejemplares.
Asaja Ávila, Segovia y Valladolid advierten con rotundidad de que sin una intervención decidida y rápida del Gobierno de España y de la Unión Europea, asistiremos a la desaparición de un sector estratégico para la soberanía alimentaria, la conservación del territorio y el tejido socioeconómico rural.
"La pasividad actual no solo es inaceptable desde el punto de vista económico, es una negligencia política que multiplica la dependencia exterior y acelera el abandono del campo. Esta situación límite está llevando a que los agricultores se planten no sembrar ya que las cuentas no salen", censura Asaja, que advierte de que si no cambia la situación en las próximas fechas pedirá a los agricultores que no se siembre.
"El campo de Castilla y León actualmente está parado y las máquinas no se mueven y la previsión es que no lo hagan próximamente, porque el sector no puede aguantar más esta situación tan injusta. Exigimos respuestas ahora, no parches tardíos ni discursos vacíos. O se protege y se compensa al cereal español con las mismas herramientas que ya se han aplicado en otros Estados miembros, o las consecuencias serán irreversibles", sentencia la OPA.