ÁVILA 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
Agricultores y ganaderos de la provincia de Ávila saldrán a la calle este viernes, 30 de enero, con una tractorada convocada por UCCL, Asaja y la Alianza UPA-COAG para protestar contra la competencia desleal, burocracia y los acuerdos comerciales injustos.
La protesta arrancará a las 11.00 horas desde San Vicente para recorrer varias calles de la ciudad hasta finalizar frente a la Subdelegación del Gobierno, con el fin de exigir a las administraciones y a la Unión Europea "reglas justas, reciprocidad y respeto al sector primario", han informado a Europa Press las organizaciones convocantes.
Esta movilización se enmarca en las protestas que se están desarrollando en España desde el lunes 26 y se mantendrán hasta el 30 de enero, con el jueves 29 como jornada central, en defensa "del futuro del campo y de la alimentación europea".
Las tres organizaciones agrarias impulsan en Ávila estas movilizaciones frente al acuerdo UE-Mercosur "por la falta de garantías presupuestarias", el incremento "inasumible" de los costes de producción y una burocracia "asfixiante" que aseguran que pone en jaque al sector y acaba repercutiendo directamente en los consumidores.
Las movilizaciones del campo no son un gesto contra Europa ni contra el comercio internacional, han explicado los convocantes de esta protesta, que han afirmado que "son una llamada firme, clara y legítima" para denunciar que no se puede legislar "de espaldas" a agricultores y ganaderos ni "convertirlos en la variable de ajuste" de decisiones políticas, comerciales o geopolíticas que siempre acaban pagando los mismos.
Uno de los principales motivos de esta movilización es el rechazo frontal al acuerdo con Mercosur, que consideran un "ejemplo claro" de "comercio sin reciprocidad".
COMPETENCIA "DESLEAL"
En este sentido, han explicado que la entrada de productos agrícolas y ganaderos procedentes de terceros países, producidos bajo normas sanitarias, fitosanitarias, laborales y medioambientales "mucho más laxas" que las exigidas en Europa supone "una competencia desleal inasumible".
Por ello, consideran que no es "libre comercio" sino que supone "poner en riesgo" la viabilidad del campo europeo y la seguridad alimentaria de los consumidores.
"El sector no se opone a los acuerdos comerciales, al contrario: sí a los acuerdos, pero con condiciones justas", han asegurado las organizaciones agrarias, que han puesto como ejemplo de ello el reciente acuerdo con India, que a su juicio demuestra que otra política comercial "es posible" cuando se escuchan las demandas del sector, dado que los productos más sensibles han quedado fuera gracias a la presión de agricultores y ganaderos. "Ese es el camino, abrir mercados sin sacrificar sectores estratégicos", ha agregado.
Los agricultores y ganaderos exigen además reciprocidad "real" y controles "eficaces" en frontera porque consideran que "no es aceptable" que se prohíban sustancias y prácticas a los productores europeos mientras se permiten en productos importados. "Las mismas reglas deben aplicarse a todos, con controles reales, no simbólicos", han aseverado las organizaciones.
A todo ello han explicado que se suma una burocracia "asfixiante", que obliga al agricultor europeo a pasar más tiempo "entre papeles" que trabajando en el campo con "normas complejas, cambios constantes y exigencias alejadas de la realidad productiva" que están poniendo en riesgo miles de explotaciones, por lo que exigen "menos burocracia y más sentido común".
Las organizaciones agrarias han aclarado que "por supuesto" defienden y exigen un presupuesto agrario sin recortes, en términos constantes, en el Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea, por lo que se oponen a la propuesta de la PAC 2027-2033, ya que a su parecer no prioriza ni al agricultor ni al ganadero profesional y han inistido en la defensa de "los dos pilares" actuales de la PAC como son las ayudas directas y desarrollo rural.
Igualmente, han advertido de que unos costes de producción "disparados" (como la energía, fertilizantes, fitosanitarios, piensos o la mano de obra) hacen "inviable" la actividad cuando los precios en origen no cubren costes. "No se puede hablar de sostenibilidad ni de futuro si no hay rentabilidad", han añadido.
CONFLICTOS BÉLICOS
Además, Asaja, UPA-COAG y UCCL también han expresado la "denuncia" del campo sobre el impacto de la guerra de Ucrania y una globalización mal gestionada, que ha alterado mercados y flujos comerciales sin que el sector haya contado con una "red de seguridad suficiente", por lo que, una vez más, "el golpe" lo ha asumido el productor.
Finalmente, las organizaciones han avisado de la "línea roja" que supone la sanidad animal, cuando Europa impone exigencias máximas a sus ganaderos pero permite la entrada de productos o animales de terceros países sin las mismas garantías, lo que de nuevo aseguran que pone en riesgo explotaciones enteras y creen que este asunto "no es negociable".
Por otra parte, han incidido en que no se olvidan de las exigencias en cuanto a inversiones, para la modernización de explotaciones en la provincia abulense ni la defensa del sector ganadero frente a la fauna salvaje que afecta al territorio "de manera muy especial", como es el caso del lobo, que provoca unas pérdidas a los ganaderos de alrededor de 10 millones de euros en Castilla y León y más de 3 en Ávila, o el daño de otros animales como los jabalíes o plagas de conejos.
"En definitiva, el mensaje del campo es claro: el sector quiere producir, exportar y competir, pero con reglas justas", han asegurado las oragnizaciones, que a la vez han aclarado que no piden "privilegios", sino "coherencia, reciprocidad y que Europa escuche al campo" porque "sin agricultores y ganaderos no hay soberanía alimentaria, no hay mundo rural y no hay futuro".
Así, han pedido a todo el campo que se "una" en esta reivindicación para pedir lo que consideran "equidad" y han apelado al reciente ejemplo ocurrido en Bruselas relativo a la paralización del acuerdo como demostración de que "la unión e insistencia pueden conseguir los objetivos propuestos".