BURGOS, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
El concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Burgos, César Barriada, y el portavoz del la Asociación de Feriantes, Jaime Jiménez, han calificado de "éxito rotundo" el regreso de las atracciones de las fiestas locales al polígono docente --en el entorno de las calles Luis García de Quevedo y Francisco de Vitoria--, un espacio del que, según han defendido las autoridades municipales, "nunca debieron haber salido".
De este modo, el equipo de gobierno enmienda la estrategia de ubicar las barracas en la calle Laredo, lugar hasta el que en 2019 trasladó el recinto ferial; una ubicación periférica que, según el sector, carecía de atractivo y lastró significativamente sus resultados económicos.
Según Barriada, la vuelta al polígono docente ha contado con una respuesta ciudadana "fabulosa y fantástica" y ha destacado por la ausencia de accidentes o incidencias destacables.
A pesar de tratarse de una zona con mayor densidad de población y "más vida" que el emplazamiento industrial anterior, el Ayuntamiento ha agradecido públicamente a los 62 empresarios del sector implantados el estricto cumplimiento de las medidas de seguridad y de los compromisos de convivencia.
Entre ellos, se ha resaltado el respeto al horario de "ruido cero" a partir de la 1.00 horas, lo que ha derivado en una práctica ausencia de quejas vecinales.
El portavoz de la Asociación de Feriantes, Jaime Jiménez, ha respaldado estas declaraciones al asegurar que la experiencia de años anteriores ya avalaba este emplazamiento.
Asimismo, ha definido la feria como "un bien de interés que hay que tener cerca y no desterrar de la ciudadanía", agradeciendo el bienestar transmitido por los usuarios "negocio a negocio".
Barriada ha hecho hincapié en que este retorno equilibra la rentabilidad económica de los feriantes --quienes vieron mermados sus ingresos en la ubicación de la calle Laredo-- con la "satisfacción social" de los burgaleses y visitantes.