Juan Manuel Manso. Archivo. - AYTO BURGOS
BURGOS 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Burgos ha iniciado la nueva redacción del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que ha de llevarse a una nueva reunión del Consejo de la Gerencia de Urbanismo y, tras su dictamen, "al pleno de abril para su aprobación inicial".
El presidente de la gerencia de urbanismo, Juan Manuel Manso, ha asegurado que esta nueva redacción está motivada "por sentencias judiciales y por la necesidad de introducir ajustes" y correcciones a la norma urbanística.
La idea que maneja Juan Manuel Manso es que esta modificación "cuente con el mayor consenso" y, si es posible, que cuente con el respaldo "de los tres grupos municipales".
Entre las razones que han llevado a esta revisión figuran tres factores fundamentales como son las resoluciones judiciales que afectan al planeamiento vigente; la eliminación de los "planes especiales", que han decaído, y "la adaptación a nuevas realidades urbanísticas".
En este último caso, Juan Manuel Manso se ha referido a las exigencias en materia de "sostenibilidad y eficiencia energética" de los edificios, aspectos que no se contemplaban cuando se redactó el documento original.
La redacción del nuevo planeamiento se prolonga desde hace "al menos cuatro años" y es, junto con los presupuestos municipales, "uno de los dos instrumentos que la legislación exige aprobar con carácter estructural", por lo que el Ayuntamiento considera prioritario dedicar el tiempo necesario para alcanzar "un amplio acuerdo político".
Entre los cambios introducidos en esta revisión del PGOU, por una parte, destacan la "supresión y modificación de sectores urbanizables" afectados por sentencias judiciales, como los ámbitos de Pisones y La Milanera. Además, las adaptaciones orientadas a facilitar la "rehabilitación del monasterio de Fresdelval", actualmente en manos privadas.
Por otra parte, se incluye la "regulación de los espacios privados de uso público", con el objetivo de establecer mecanismos de gestión consensuados con los propietarios y la reordenación del área vinculada a las instalaciones de autobuses urbanos, además de que se incluyenel traslado de los almacenes situados en la carretera de Poza, en un entorno de transición entre suelo industrial y urbano.
Otros aspectos hacen referencia a los "incentivos a la sostenibilidad y eficiencia energética", así como medidas para facilitar la rehabilitación energética de fachadas en edificios colectivos y viviendas unifamiliares.
El conjunto de estas modificaciones configura el núcleo de la revisión del Plan General, un documento que definirá el crecimiento y el modelo urbano de la ciudad en los próximos años.