Carretera a Villacastín. - AYTO SEGOVIA
SEGOVIA 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Segovia acometerá de manera inmediata un conjunto de medidas destinadas a mejorar la seguridad vial en la carretera de Villacastín, con reducción de velocidad, badenes y más iluminación, atendiendo a las demandas vecinales y con el objetivo de poner solución a la acumulación de incidentes registrados en esta vía en los últimos años.
El paquete de actuaciones tiene como finalidad principal reducir la velocidad de los vehículos, incrementar la seguridad de los peatones, mejorar la percepción de seguridad ciudadana y disminuir la siniestralidad en uno de los tramos urbanos que mayor preocupación genera entre los residentes de la zona.
Entre las medidas más destacadas figura la reducción del límite de velocidad, que pasará de los actuales 40 kilómetros por hora a 30 kilómetros por hora. Esta decisión se apoya en los estudios europeos y en los informes de la Dirección General de Tráfico (DGT), que constatan un descenso drástico del índice de mortalidad en atropellos cuando se aplica esta limitación, especialmente en entornos urbanos con presencia frecuente de peatones.
De forma complementaria, el Ayuntamiento tiene prevista la instalación de pasos de peatones elevados, conocidos como badenes, con el fin de forzar la reducción de la velocidad de los vehículos. En concreto, se colocarán a la altura de los números 8 y 16 de la carretera de Villacastín, considerados puntos especialmente sensibles dentro de este tramo.
Las actuaciones también se centrarán en la mejora de la visibilidad en intersecciones, una de las principales causas de situaciones de riesgo detectadas por la Policía Municipal. En particular, se actuará en la confluencia de la carretera de Villacastín con la calle Jesús Unturbe, donde se modificará la ubicación de los contenedores para ampliar el ángulo de visión y facilitar la incorporación de vehículos. Además, se instalará un espejo de tráfico que permitirá una mejor percepción del entorno a los conductores.
Otra de las medidas incluidas en este plan afecta a la reordenación del estacionamiento a la altura del número 35 de la calle. Actualmente, el aparcamiento se realiza en oblicuo, pero las dimensiones reducidas de la zona provocan que algunos vehículos invadan parte de la calzada, generando situaciones de peligro. Para evitarlo, el estacionamiento pasará a ser en línea, mejorando así la seguridad y la fluidez del tráfico.
El plan municipal se completa con la mejora de la iluminación en los pasos de peatones, con el objetivo de aumentar su visibilidad durante las horas nocturnas y en condiciones de baja luminosidad. Asimismo, se prevé un refuerzo de la presencia de la policía de barrio y de los controles de velocidad, como medida disuasoria y de seguimiento de la eficacia de las actuaciones implantadas.