BURGOS 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
El barrio burgalés de San Julián celebra este fin de semana la tradicional fiesta en honor a su patrón, que también lo es de la ciudad de Cuenca, San Julián y una de las actividades que se renueva es la elección de la figura de 'Alcaldesa por un día' que tendrá lugar el 28 de enero en la peña El Monín, cumpliendo así con una tradición de más de 40 años.
Esta figura del 'Alcaldesa por un día' canaliza las peticiones del barrio, que luego las extenderá al Ayuntamiento de Burgos, como ha explicado Leonor Rubio, que ejerció este cargo el año pasado. Por su parte, el presidente de la peña El Monín, Luis Guerra, ha explicado que las celebraciones comienzan hoy a las 19.30 horas con la lectura del pregón, a cargo del vecino del barrio Carlos González; y con la entrega del 'Cestillo de Oro' a la Asociación de Esclerosis Lateral Amiotrófica de Castilla y León, en el salón de actos del Centro Cívico de San Agustín.
En la jornada del domingo 25 de enero a las 11.00 horas, se celebrará la tradición de la venta del cestillo en la parroquia de San Julián y a las 13.00 horas la misa por los difuntos en la parroquia del barrio. Por la tarde habrá un espectáculo musical infantil en el Salón de Actos del Colegio Nuestra Señora de Lourdes.
El martes, 27 de enero, festividad de San Julián, termina el triduo con la eucaristía solemne, presidida por obispo emérito de Cuenca y de Jaén, Ramon del Hoyo, con la asistencia del Ayuntamiento en cumplimiento del voto hecho por la ciudad de Burgos a San Julián el año 1600. Al finalizar la misa, procesión del santo y veneración de la reliquia de San Julián. Tras ella, procesión del santo y reparto de julianitos, pinchos de chorizo cocido en vino.
SAN JULIÁN
Este santo burgalés fue un personaje del siglo XII y XIV, obispo de Cuenca, que dedicó su vida a ayudar a los más vulnerables y combatir el hambre y la peste. La tradición cuenta que tejía castillos y luego los vendía para ayudar a los más necesitados.
La tradición dice también que una gran peste a solo Burgos en el siglo XVI y las oraciones al santo hicieron César la epidemia. Desde entonces se renueva cada 27 de enero el voto de Burgos al Santo, con una eucaristía solemne