VALLADOLID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
El arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha ensalzado este martes la figura de Benedicto XVI, "un maestro en la fe", y ha trasladado su deseo de que el nuevo Pontífice pueda presidir los actos de la Semana Santa en Roma.
Blázquez, quien ha presidido la presentación del Vía Crucis en el Año de la Fe, ha reconocido la "sorpresa" que le causó el anuncio de ayer del Papa Ratzinger, que le cogió "de improviso", aunque ha recordado que el Santo Padre ha asegurado en distintas ocasiones, especialmente en una entrevista mantenida con un periodista alemán, que la renuncia era una posibilidad y no sólo una "hipótesis teórica".
Así, el arzobispo de Valladolid ha trasladado su respeto por la decisión así como por su "conciencia", punto en el que ha aseverado que Benedicto XVI ha llegado a la certeza de su renuncia "en presencia de Dios" y debido a su salud, a lo que ha sumado la "complejidad" del servicio encomendado, que precisa de la totalidad de las fuerzas "corporales y espirituales".
Ante ello, Blázquez ha trasladado su "respeto" a su conciencia así como su "gratitud inmensa" por el desarrollo de su ministerio en los últimos ocho años, del que ha destacado su "total entrega" así como su condición de "maestro en la fe". "Los temas que ha tocado los ha clarificado para nuestra conciencia".
Tras reiterar los temas "importantísimos" que Benedicto XVI ha abordado en distintos foros, el arzobispo de Valladolid ha hecho hincapié en el deseo del Papa de que el discurso de Dios "no sea pretérito" en la actual sociedad.
"Sin ese norte que es el reconocimiento de Dios fácilmente vagamos por la historia. Se necesitan tener unos cimientos, una luz, un fuerza que el Papa en unos momentos y otros ha ido poniendo ante la Iglesia y la humanidad", ha recalcado antes de referirse a la "sabiduría" del ministerio de Benedicto XVI y de vincular su decisión al "bien de la Iglesia".
NUEVO PAPA EN SEMANA SANTA
Monseñor Blázquez, quien ha reconocido la "inmensa gratificación" que le ha supuesto su relación con Ratzinger y ha subrayado de nuevo la "total dedicación" y la entrega de "todas sus fuerzas" durante el ministerio, ha confiado que las celebraciones de la próxima Semana Santa en Roma sean ya presididas por el nuevo Papa.
En este sentido, ha reconocido la "novedad" que supone la renuncia de un Papa, ante lo que ha recordado la sorpresa que conllevó la elección de un Santo Padre no italiano para, a continuación, mostrarse convencido de que el cónclave "procurará elegir" al Papa "que crea en conciencia que pueda responder mejor".
Por ello, la edad o la procedencia son secundarios --"ya se han roto este tipo de tradiciones"-- pero no la capacidad o las aptitudes del elegido. "Otras consideraciones seguramente pasarán a un segundo plano".
El arzobispo ha trasladado su deseo de, en los próximos días y antes de la fecha de retirada del Papa (28 de febrero), convocar a los diocesanos a una celebración de Acción de gracias a Dios por el ministerio de Benedicto XVI. "Nos vemos obligados a reconocerlo públicamente ante Dios".