Cascajares eleva su venta de cordero y cochinillo asado en un 40% tras adherirse a la marca de calidad

Un trabajador trabajando en una fábrica
EP
Europa Press Castilla y León
Actualizado: sábado, 19 febrero 2011 15:14

VALLADOLID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

La empresa palentina Cascajares ha incrementado en un 40 por ciento sus ventas de cordero y cochinillo asado tras incorporar el sello de Tierra de Sabor, la marca de garantía puesta en marcha por la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León para distinguir en el mercado los productos agroalimentarios de calidad.

Esta compañía ubicada en la localidad de Dueñas elabora en la actualidad 95 productos, casi 80 de los cuales están certificados con el distintivo. Su adhesión a la marca ha supuesto de media un aumento del 25 por ciento de la facturación derivada de estos alimentos; no obstante, el cochinillo y el cordero preparados, dos de las "estrellas" de Cascajares, han logrado multiplicar las ventas hasta despacharse cada año 12.000 y 6.000 unidades, respectivamente.

Ambos productos se comercializan asados y por cuartos para el consumo en casa o en el restaurante. Los cochinillos, procedentes de granjas segovianas y abulenses, ofrecen entre cuatro y seis raciones y están envasados con una novedosa técnica de cocción al vacío. "Es un producto que tiene encanto y glamour, que se reconoce mucho internacionalmente como de Segovia, pues no pasa desapercibido", señala el fundador y director de la firma, Alfonso Jiménez Rodríguez-Vila.

El cochinillo de Cascajares se ha presentado, a través de iniciativas propias o de la mano de Tierra de Sabor y la Junta, en varias ciudades españolas, en países europeos como Inglaterra e Italia --la empresa cuenta con una delegación en París-- e incluso en Canadá, donde la firma comenzó un proyecto hace tres años que ya se encuentra consolidado.

"Hay una importante promoción", indica Jiménez, quien reconoce que el respaldo de la marca de garantía favorece mucho a pequeñas y medianas empresas que, como la suya, no pueden hacer grandes inversiones en marketing.

El director apunta que es precisamente el cochinillo, junto con el cordero, el producto con el que la compañía aspira a seguir creciendo. "Creemos que tienen bastante recorrido", resalta. En el caso del cordero, "más conocido porque se come en casi todo el mundo", indica que goza de gran aceptación tanto dentro como fuera de España y que es precisamente por esas posibilidades en diferentes mercados que Cascajares ha apostado por él para los próximos años.

LAS CRESTAS TAMBIÉN AUMENTAN VENTAS

La empresa palentina, reconocida especialmente por sus capones, también ha visto incrementadas sus ventas en otros preparados menos habituales para el consumidor. Como ejemplo, Jiménez alude a las crestas de gallo de corral confitadas, típicas de Zamora, elaboradas por la firma a petición del chef Sergi Arola y protagonistas de la carta de El Bulli, de Ferran Adriá, en alguna ocasión.

Las crestas, que han seducido a países como Japón por su beneficios para la piel, son un producto "exclusivo" del que se despachan entre 4.000 y 5.000 kilos al año y que, tras adherirse a Tierra de Sabor, han registrado un incremento de ventas de hasta un 25 por ciento.

"En estos tiempos difíciles, en los que la inversión privada es nada fácil, estar bajo el paraguas de la marca es muy beneficioso. Para nosotros es imposible poder hacer una gran promoción en marketing y publicidad", insiste Alfonso Jiménez, quien confía en que la iniciativa de la Consejería perdure en el tiempo.

Para Cascajares, incluir el distintivo amarillo ha supuesto además beneficiarse de las sinergias que se crean entre las empresas adheridas a Tierra de Sabor. Prueba de ello es el nuevo aperitivo que surgió de la unión de la firma con otros dos productores, Cecinas Pablo y Yemas Santa Teresa: la Bolita de cecina y membrillo con almendra.

Este preparado, que se comercializa desde el pasado año, ha sido tan demandado que en poco tiempo la palentina ha conseguido repartir de ellas hasta 100.000 unidades.

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