El Centro del Cáncer de Salamanca incorpora tecnología para entender el origen de las metástasis y recaídas. - CSIC
SALAMANCA 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca ha anunciado "un salto cualitativo en su capacidad de análisis con la puesta en marcha de dos servicios tecnológicos de última generación: la secuenciación de célula única (single cell) y la transcriptómica espacial" para entender el origen de las metástasis o de las recaídas en los tratamientos oncológicos.
El CIC, un centro mixto de investigación del CSIC, la Universidad de Salamanca y la Fundación para la Investigación del Cáncer de la USAL, ha asegurado que "gracias a la transcriptómica espacial, los investigadores disponen de un 'GPS molecular' para cartografiar de forma exacta esta complejidad de los tumores en dos dimensiones sin destruir la estructura original de la muestra o de la biopsia que se analiza". "Al mantener la estructura del tejido analizado, podemos identificar interacciones de las células tumorales entre sí, o con otras células normales, que antes eran invisibles y que pueden explicar, por ejemplo, por qué unos pacientes responden al tratamiento y otros sufren recaídas", ha señalado la coordinadora científica de la Unidad de Genómica del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, la doctora Sandra Blanco.
Por su parte, la secuenciación de célula única permite leer el "manual de instrucciones" individual de cada una de las miles de células que componen un tumor, identificando alteraciones genéticas raras que suelen pasar desapercibidas en los análisis convencionales. Al poder ser aisladas de todas las zonas del tumor, esta técnica permite saber con una precisión nunca alcanzada hasta ahora cada tipo y subtipo celular que forma parte de la masa tumoral analizada, han indicado desde el CIC en un comunicado recogido por Europa Press.
"La versatilidad de estas dos tecnologías es enorme, dado que permiten el análisis de las células tumorales a diferentes niveles: expresión génica, caracterización de alteraciones genéticas principales e, incluso, expresión de proteínas", ha señalado la responsable técnica de estos dos servicios, la doctora Encarna Fermiñán.
Hasta ahora, la mayoría de los análisis genéticos se realizaban de forma masiva, triturando una muestra de tejido y, tras el análisis genómico o proteómico, se obtenía una 'media' de la expresión génica de todas las células. El problema es que el cáncer no es uniforme, han indicado desde el CIC. "Se trata de un ecosistema heterogéneo donde unas pocas células pueden ser las responsables de la iniciación del tumor, de la resistencia a los tratamientos o de viajar a otros órganos para causar metástasis".
Además, las células tumorales pueden cambiar su patrón de expresión génica dependiendo de la zona del tumor donde se albergan y es importante identificar cuáles son las células normales que están en su entorno. "Esta variabilidad 'geográfica' puede condicionar las propiedades malignas de las células tumorales, su capacidad de responder a fármacos o su habilidad para evadir el sistema inmune" han asegurado. "El cáncer ya no se estudia globalmente como una masa aislada y uniforme, sino como un mosaico complejo en donde cada célula que lo compone sea esta tumoral o normal, puede cambiar en función de su entorno", ha explica Sandra Blanco.
Desde el CIC apuntan que "la adquisición de estos equipos de vanguardia sitúa a Salamanca en la primera línea de la investigación oncológica" de España. Esta actualización estratégica, han subrayado, "ha sido posible gracias a la financiación obtenida procedente del Programa de Adquisición de Infraestructuras Científicas de la Agencia Estatal de Investigación y a la cofinanciación realizada por parte de la Universidad de Salamanca. Los equipos ya están disponibles en la Unidad de Genómica del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca que, este año, cumple 25 años de actividad".
Por su parte, el director del Centro de Investigación del Cáncer, el doctor Xosé Bustelo, ha destacado que esta infraestructura no solo potencia el trabajo de los investigadores, sino que está abierta a toda la comunidad científica nacional. "Queremos que cualquier grupo académico, hospital o empresa biotecnológica pueda acceder a estas herramientas de frontera para acelerar sus descubrimientos", ha destacado.