Imagen de un embalse de la cuenca del Duero. - CHD
VALLADOLID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha advertido de que este viernes se espera la entrada de un nuevo frente con precipitaciones que barrerá por completo la cuenca.
Así lo ha señalado tras una nueva reunión del Comité Permanente donde se ha analizado la actual situación hidrológica en una jornada en que las precipitaciones dan un "respiro" que asegura que se verá "roto" con el nuevo frente, que será más activo durante la primera mitad de la jornada en el cuadrante suroeste y en el norte-noroeste para la segunda. De cara al fin de semana, todo apunta a que la situación vuelve a moderarse, ha añadido la CHD en un comunicado recogido por Europa Press.
El Organismo de cuenca mantiene la vigilancia en los ríos y arroyos de la cuenca ante el incremento de caudales que viene derivado por el sucesivo paso de frentes lluviosos atlánticos asociados ahora a la borrasca Nils.
Actualmente, los avisos se distribuyen de manera equitativa por toda la cuenca, con tendencias variables en función de las distintas ondas de crecidas que están transitando por toda la red de drenaje.
La situación hidrológica actual ha afectado también a los embalses de la cuenca, lo que la CHD ha señalado que ha puesto de manifiesto "una vez más" la importancia de los mismos para la laminación de avenidas y la protección de la población y bienes aguas abajo.
En este sentido, cabe recordar que todos los embalses comenzaron a desembalsar de manera preventiva hace ya varios días y, actualmente, según la información del SAIH, hay tres embalses en nivel rojo, uno en naranja y otro más en amarillo.
En concreto, en rojo están el embalse de Cuerda del Pozo (Soria), el de Villameca (León), en el río Tuerto, y Linares del Arroyo (Segovia), del río Riaza, mientras que en naranja se encuentra Las Vencías (Segovia), perteneciente al río Duratón, y en amarillo Santa Teresa (Salamanca).
Asimismo, sin alcanzar aviso, son desembalses relevantes los efectuados desde las siguientes presas de Aguilar de Campoo (Palencia), río Pisuerga; Castro de las Cogotas (Ávila), río Adaja; Compuerto (Palencia), río Carrión; Cervera-Ruesga (Palencia), río Rivera; y Úzquiza (Burgos), río Arlanzón.
Es reseñable también el desembalse efectuado desde la presa de El Pontón Alto (Segovia), río Eresma, cifrado en 27 metros cúbicos por segundo. Este embalse, situado aguas arriba de Segovia y con una capacidad de regulación muy reducida, ha alcanzado el cien por cien de su capacidad.
En consecuencia, los caudales de entrada y salida son prácticamente equivalentes, encontrándose totalmente agotada su capacidad de laminación.
Cabe destacar además el papel desempeñado por los grandes embalses leoneses de Barrios de Luna, Porma y Riaño, que durante todo este episodio de avenidas han mantenido caudales de desembalse inferiores a cuatro metros cúbicos por segundo. Su contribución a la reducción y amortiguación de las crecidas en los ríos Órbigo, Porma y Esla ha sido "fundamental", permitiendo disminuir de forma significativa la magnitud de las avenidas y mitigando sus efectos aguas abajo, ha añadido la CHD.
Embalse de San José, en el río Duero, en Castriniño (Valladolid) es un caso particular, al tratarse de una infraestructura de muy reducida capacidad y sin posibilidad efectiva de regulación, por lo que los caudales de entrada y salida "son prácticamente equivalentes" y se mantendrán niveles de aviso naranja durante las próximas horas, con tendencia ascendente.
Esta situación deberá ser vigilada conforme a la información aportada por las estaciones de aforo situadas aguas arriba.
El resto de los embalses de la cuenca mantienen desembalses en niveles moderados, por debajo de los umbrales amarillos. Todos han alcanzado niveles de resguardo, a excepción de los grandes leoneses, que, aun así, presentan volúmenes almacenados comprendidos entre el 70 y el 80 por ciento de su capacidad.
Por último, se mantiene una especial vigilancia sobre los embalses de los Arribes del Duero (Iberdrola S.A.) y río Duratón (Naturgy) donde se están registrando avisos de nivel naranja, con posibilidad de que estos se mantengan o incluso se incrementen a medida que confluyan las ondas de avenida procedentes de los tributarios de la cuenca.