COAG calcula una caída del 34,4% en la producción de cereal de Castilla y León por el calor y el precio de los abonos

Archivo - Maquinaria trabajando durante la cosecha de cereales.
Archivo - Maquinaria trabajando durante la cosecha de cereales. - AYUNTAMIENTO DE ALGETE - Archivo
Europa Press Castilla y León
Actualizado: miércoles, 10 junio 2026 12:25

VALLADOLID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La organización agraria COAG calcula que la producción de cereal en Castilla y León ha registrado una caída del 34,4 por ciento en la presente campaña de 2026 en comparación con el año anterior, situándose en 5.522.555 toneladas frente a las 8.417.242 toneladas obtenidas en 2025.

Esta importante reducción productiva ha estado motivada por las lluvias al inicio de la sementera y los posteriores calores rigurosos de los meses de mayo y junio, los cuales han acelerado de forma desmesurada la maduración del cultivo y han hundido los rendimientos en la comunidad, tal y como apunta COAG a través de un comunicado recogido por Europa Press.

A este adverso escenario meteorológico se ha unido, a su juicio, el desmesurado incremento en el precio de los fertilizantes, empujado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta situación ha provocado que muchos agricultores hayan reducido o eliminado el abono habitual para evitar incurrir en pérdidas, estimándose desde la organización que el consumo de fertilizantes ha caído un 20 por ciento en Castilla y León.

Por provincias, el hundimiento de la cosecha se ha dejado sentir de manera especial en Soria, Segovia y León, mientras que los descensos han sido también importantes en Ávila, Palencia y Valladolid, y han aguantado mejor el tirón las provincias de Zamora, Burgos y Salamanca.

UNOS 3.000 KILOS POR HECTÁREA

Ante esta situación, el coordinador de COAG en Castilla y León, Lorenzo Rivera, ha lamentado que la producción media previsiblemente vaya a quedar por debajo de los 3.000 kilos por hectárea, por lo que ha planteado un paquete de medidas para salvar al sector.

Entre las principales reclamaciones, la organización exige ayudas directas tanto al Gobierno central como a la Junta de Castilla y León para racionalizar los costes del gasóleo, los abonos y el resto de insumos. Asimismo, ha reclamado que estas medidas de gracia incluyan explícitamente a los apicultores, un colectivo que ha considerado que fue marginado y excluido por el Ejecutivo central en los anteriores paquetes de apoyo.

En el plano institucional, COAG demanda que las ayudas estatales vigentes se prorroguen más allá de su fecha límite del 30 de junio. Además, ha solicitado formalmente que se regulen y controlen con aranceles y contingentes las importaciones de cereal que entran en España para evitar que estas partidas sin aranceles coincidan con la salida de la producción local y estrangulen los precios del grano nacional.

Paralelamente, la organización insta a la Unión Europea a que garantice la estabilidad del sector agrario controlando el suministro de fertilizantes, fijando un tope al gasóleo profesional similar al que se aplicó con el gas y activando compras conjuntas ante la crisis derivada de la guerra de Irán.

Finalmente, la organización agraria ha abogado por que se cumpla de forma estricta la Ley de la Cadena Alimentaria para que las producciones de cereal sean valoradas de forma justa por el Gobierno, los fabricantes de pienso y las harineras, recordando que el país requiere de 37 millones de toneladas para abastecer sus necesidades.

Por último, COAG ha advertido de que la actividad cerealística es imprescindible para generar empleo y fijar población en el territorio, de manera que si se deja caer el sector, los pueblos se vaciarán, el campo quedará abandonado y los incendios forestales camparán sin freno.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado