Comienzan los trabajos para un nuevo censo sobre las aves acuáticas invernantes

Agentes medioambiantales en una de las tareas de monitorización de las aves acuáticas invernantes
Agentes medioambiantales en una de las tareas de monitorización de las aves acuáticas invernantes - JCYL
Publicado: miércoles, 11 enero 2023 11:00

VALLADOLID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio comenzará este mes los trabajos para elaborar el nuevo censo de aves acuáticas invernantes en Castilla y León para hacer el seguimiento anual que permite obtener una imagen fija de cada una de las especies y poblaciones de aves acuáticas a nivel autonómico.

Según han recordado desde el departamento que dirige Juan Carlos Suárez-Quiñones, en el anterior censo anterior, realizado en enero de 2022, se contabilizaron 56.988 ejemplares de 56 especies diferentes que invernaron en los 341 humedales muestreados.

Por especies, el ánade azulón, el ánsar común, la cerceta común, la gaviota sombría, el ánade friso, la avefría europea y la grulla común fueron las especies más abundantes con más del 77 por ciento de los ejemplares detectados, y también hay especies "más escasas" durante el periodo invernal, como el águila pescadora o el colimbo grande.

Las principales zonas húmedas donde se concentraron más ejemplares por provincia fueron: las lagunas de La Nava, Boada y Pedraza en Tierra de Campos (Palencia) con 8.732 aves, el azud de Riolobos (Salamanca) con 6.217 aves, las lagunas de Villafáfila (Zamora) con 5.688 aves, el embalse del Ebro (Burgos) con 4.632 aves, la balsa de Santa Cristina (León) con 2.019 aves, la laguna del Hoyo (El Oso) (Ávila) con 1.865 aves, la Reserva Natural de las riberas de Castronuño (Valladolid) con 867 aves, el embalse de Cuerda del Pozo con 463 aves y la laguna de Caballo Alba (Segovia) con 360 aves.

Medio Ambiente ha constatado que el análisis de la tendencia general de la población invernante de aves acuáticas en la Comunidad en los últimos años es "negativo" ya que hasta el año 2011 se concentraban en Castilla y León más de 100.000 aves acuáticas invernantes, valores que han ido en descenso hasta los menos de 60.000 ejemplares del último censo.

"Este fuerte descenso está motivado principalmente por la reducción de la población invernante de ánsar común, que cada año acude en menor número a los humedales de la Meseta Norte que ha pasado de un máximo de 65.823 ejemplares en el año 2006 a 5.043 aves en el censo realizado el año pasado", han explicado desde la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.

Y explican que el descenso en el tamaño poblacional se debe a que han acortado sus desplazamientos migratorios y actualmente, sus zonas de invernada se localizan en áreas el centro y norte de Europa, mucho más cercanas a sus zonas de reproducción, y precisan que hay otras especies que muestran una tendencia positiva en el número de ejemplares que pasan el invierno en la Castilla y León como son el tarro blanco o la garceta grande.

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio es la encargada de coordinar y realizar este seguimiento, enmarcado en el Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad en Castilla y León, en el que participan agentes medioambientales, celadores de medio ambiente y técnicos de los servicios territoriales de Medio Ambiente, junto con el apoyo de personal técnico de la Fundación del Patrimonio Natural.

Y destacan que el aspecto más relevante de este programa es su capacidad para proporcionar tendencias de poblaciones de aves a medio y largo plazo mediante la recogida de datos de forma estandarizada y periódica: recuentos efectuados con la misma metodología y en los mismos sitios cada año. "De esta forma, se dispone de información sobre la evolución de las poblaciones de aves acuáticas y su estado de conservación, así como su distribución, teniendo en cuenta que esta información es crucial para su gestión y conservación", explican.

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