Condenado a seis meses de cárcel por expoliar piezas arqueológicas en Bulgaría que quería vender en Valladolid

El ciudadano búlgaro, durante el juicio en la AudiencIa de Valladolid.
EUROPA PRESS
Publicado 17/09/2018 12:16:05CET

Se le ocuparon más de medio centenar de monedas romanas, cuatro puntas de lanza, piezas arqueológicas y un anillo

VALLADOLID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena de seis meses de prisión al joven de origen búlgaro, Marin I.M, por un delito contra el patrimonio histórico, tras ser detenido en 2014 en posesión de numerosas piezas arqueológicas producto del expolio realizado en un yacimiento de su país y que pretendía vender en esta provincia.

La vista oral del juicio no ha llegado a celebrarse debido a que el procesado, a quien el fiscal pedía inicialmente una condena de dos años, ha llegado a un acuerdo con la acusación pública para que la pena finalmente impuesta quedara reducida a seis meses de privación de libertad y al pago de una multa de 1.000 euros, tras reconocerse autor de un delito contra el patrimonio histórico (artículo 301.1 del Código Penal), con la atenuante de dilaciones indebidas, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En su sentencia, la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia de Valladolid decreta igualmente el comiso de todas las piezas que le fueron ocupadas al procesado.

La condena, ya firme, es la misma impuesta a su primo, Dimitar Y.I, quien ya fue juzgado por los mismos hechos el pasado mes de febrero, en aquella ocasión en ausencia de Marin I.M. debido a que éste no pudo ser localizado y se encontraba desde entonces en situación de busca y captura y declarado en rebeldía.

Los hechos se remontan a mayo de 2014, mes en el que llegó a España Dimitar Y.I, procedente de la República de Bulgaria, en posesión de numerosas monedas, muchas de ellas de origen romano, que había obtenido de forma ilegal en un yacimiento de su país y con el objetivo de venderlas en Valladolid.

Para ello se concertó con su primo, el ahora condenado Marin I.M, residente por aquel entonces en Olmedo (Valladolid), y así el 13 de mayo se puso en contacto telefónico con responsables del Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras para conocer la valoración de las monedas y fijar una reunión que se concretó para el 16 de mayo.

Ese día, ambos procesados se personaron en dicho espacio museístico y se entrevistaron con la arqueóloga, a la que ofrecieron vender unas cuarenta monedas romanas, puntas de flecha y otras piezas pequeñas. Dimitar Y.I. explicó que procedían de un lugar llamado antiguamente Marcianópolis, en la actualidad Devnya, en Bulgaria, donde las había cogido él mismo, y que poseía más, de las que podía remitir fotografías por correo electrónico, en el supuesto de que el museo estuviera interesado en su adquisición.

Sin embargo, tras abandonar ambos acusados el museo, efectivos del Seprona, previamente avisados, iniciaron un seguimiento de los sospechosos hasta que finalmente procedieron a su detención, momento en el que éstos trataron de deshacerse de los efectos al percatarse de tal circunstancia.

Los agentes ocuparon a los detenidos, envueltas en unos plásticos, 51 monedas romanas, tres protobizantinas, diez bizantinas medievales, cinco búlgaras medievales, valoradas en su conjunto en 966 euros, así como varios objetos de bronce--de origen romano y medieval--con un valor de 83 euros y cuatro puntas de flecha, de hierro, tasadas en 32 euros.