Archivo - Rebajas de verano en Andalucía. - JUNTA DE ANDALUCIA - Archivo
VALLADOLID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Confederación de Comercio de Castilla y León (Conferco) ha cerrado la campaña de rebajas de verano de 2026 con un balance desigual por provincias y actividad y, en términos generales, por debajo de las expectativas y resultados inferiores a los de 2025.
"Las cifras no han acompañado", ha lamentado Conferco que ha atribuido los resultados de la campaña a una combinación de factores, como las temperaturas "extremadamente elevadas" que han reducido las compras asociadas al paseo y a la visita espontánea a los establecimientos, la menor capacidad de gasto de las familias por el incremento de los costes de la vida y el cambio en los hábitos de consumo con un incremento continuado de las compras por internet.
"No hay dinero para todo y el consumidor es más selectivo en sus gastos de modo que, cuando no existe una necesidad inmediata, determinados productos como ropa, calzado o complementos quedan relegados", ha explicado el presidente de Conferco, Adolfo Sainz, que ha reconocido que los clientes priorizan más el ocio.
"La gente no ha renunciado a sus vacaciones de verano, así que el recorte se ha producido en el consumo. El resultado es que hay menos tráfico de gente en las tiendas", ha aseverado al respecto.
Conferco ha recordado además que la liberalización de los periodos de descuentos y la "sucesión constante" de promociones durante todo el año han diluido el efecto de las rebajas tradicionales "donde las grandes cadenas, franquicias y plataformas de comercio electrónico marcan en el calendario comercial".
"Ahora vivimos en una continua promoción. Desde el sector reivindicamos la rebaja tradicional que da salida a los artículos que no han tenido salida en primavera", ha planteado Sainz que ha insistido en las dificultades del pequeño comercio para competir con un mercado online que "juega con otras reglas".
Sainz ha recordado que el comercio de proximidad afronta estructuras de costes que limitan su capacidad para mantener descuentos elevados durante periodos prolongados, así como para aplicar los "descuentos excesivos" que ofrecen las grandes superficies y la venta por internet, de modo que, en este escenario, el pequeño comercio, con un margen mucho más limitado para competir en precio, queda "desprotegido".
Y ha informado de que los establecimientos consultados han aplicado descuentos que se han situado entre el 20 y el 50 por ciento, con mayores reducciones en determinados artículos y en las últimas fases de la campaña.
En cuanto a la evolución de la campaña, ha explicado que julio concentró las principales dificultades para los establecimientos, mientras que el comportamiento de agosto ha estado más condicionado por las características de cada territorio.
Además, ha constatado que en provincias con una importante presencia de población estacional, la llegada de visitantes y especialmente de personas vinculadas a la provincia que regresan durante sus vacaciones y que ya conocen el comercio local y son usuarios del mismo, ha permitido mantener la actividad.
En otros casos ha explicado que el turismo de paso ha tenido un impacto más limitado sobre determinados establecimientos y sectores comerciales y ha señalado que el eclipse total de Sol del 12 de agosto supuso un ejemplo de cómo un acontecimiento de estas características puede incrementar de forma puntual la afluencia de visitantes, "aunque su repercusión no fue homogénea".
Así, ha explicado que en las zonas con mayor concentración de visitantes, el impacto se dejó sentir especialmente en el comercio de alimentación, mientras que el efecto sobre otro tipo de comercios fue más limitado y puntual.
En lo que se refiere al cierre de campaña, los comercios consultados apuntan a una reactivación de las ventas en los últimos días vinculada a la mejora de las temperaturas, así como al regreso de los clientes habituales y al tirón de los últimos descuentos. No obstante, a pesar del comportamiento más favorable de agosto, este repunte "no ha permitido compensar el peor inicio de campaña".
Conferco ha concluido que la evolución de esta campaña vuelve a poner de manifiesto las dificultades estructurales a las que se enfrenta el comercio de proximidad, "especialmente en las zonas rurales, donde la pérdida de población, los cambios en los hábitos de consumo, la competencia creciente del comercio por internet y una concentración cada vez mayor de las compras en determinadas fechas dificultan la actividad de un sector clave para la economía regional y para la cohesión territorial".
"Estamos ante un cambio profundo en la forma de comprar y de consumir y el comercio de proximidad tiene que adaptarse, pero también necesita unas condiciones que le permitan competir", ha insistido Sainz que ha incidido en la necesidad de controlar un mercado -el online- que "no juega con las mismas cartas".
El presidente de Conferco ha subrayado la importancia de mantener una red comercial que, especialmente en las localidades de menor tamaño, cumple una función que va más allá de la actividad económica. "Cuando cierra un comercio en un pueblo no solo desaparece una empresa. También se pierde un servicio, empleo y una parte de la vida -e incluso de la imagen- de esa localidad. Por eso es importante que el comercio de proximidad siga teniendo futuro", ha apuntado.
De cara al inicio de la temporada de otoño, el sector mantiene una actitud prudente de modo que la evolución de las temperaturas durante septiembre y octubre será determinante para la comercialización de las nuevas colecciones, mientras que la vuelta al cole puede aportar también un primer impulso en las actividades vinculadas al consumo familiar.
Conferco confía en que el último trimestre del año y la proximidad de las Navidades permitan mejorar la evolución de las ventas, aunque considera necesario recuperar una mayor regularidad en el consumo y evitar que la actividad comercial quede excesivamente concentrada en campañas concretas.
"En el sector somos optimistas por naturaleza y queremos pensar en positivo. Esperamos que la nueva temporada y el fin de año, que siempre es un momento álgido para el sector, traigan mejores datos. Al menos, por encima del año pasado", ha confiado Sainz que reitera que el comercio no necesita que el consumidor compre más durante una semana o un periodo concreta, "sino recuperar una cierta normalidad en el consumo".
"Las promociones permanentes han cambiado las reglas del juego y cada vez es más difícil para un pequeño establecimiento competir únicamente con el precio. Nuestra ventaja está en el producto, el asesoramiento y la cercanía, y necesitamos que esas diferencias sigan teniendo valor para el consumidor", ha zanjado.